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La vida política ha cambiado a nuestro país; Estados Unidos está marcando mucho territorio dentro de este México que se está quebrando todos los días.
Los rumores han sido ciertos; a raíz de la muerte de un narcotraficante en el estado de Jalisco, todo se ha dado a conocer de una manera bastante fuerte. La llegada de 10 peticiones de los Estados Unidos sobre integrantes de Morena en el gobierno no fue ninguna sorpresa para la sociedad mexicana; fue sorpresa para la gente de Morena, para darle una sacudida muy fuerte al gobierno de la presidenta Claudia.
Es que Claudia no tiene nada que ver en estos procedimientos que los Estados Unidos están pidiendo al Gobierno de México que detenga al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a algunos de sus colaboradores.
Claudia no tiene nada que ver en las investigaciones que hoy en día está haciendo Estados Unidos en contra de Morena y de muchos de sus militantes, que durante siete años se han enriquecido ilícitamente y que las pruebas que tanto pide la presidenta han estado a la vista de toda la sociedad mexicana.
Claudia no tiene nada que ver; quien debe responder es Andrés Manuel López Obrador, quien colocó a gobernadores durante seis años y que hoy son señalados por el gobierno de los Estados Unidos como los principales operadores de carteles del narcotráfico en territorio mexicano.
Andrés Manuel debe responder ante las acusaciones de sus aliados, ya sea por Sinaloa, por Tamaulipas, por Zacatecas, por Colima, por Baja California o por Tabasco.
Si comenzamos por los estados de la República, nos daremos cuenta de que son los amigos de Andrés Manuel López Obrador los que están gobernando desde hace muchos años junto con él y que han marcado también la vida interna de Morena. Y Andrés Manuel López Obrador sabe perfectamente que debe dar explicaciones, no solo a la sociedad mexicana; debe dar una explicación a su propia militancia que confió en él en un proyecto de muchos años a lo largo de su vida política.
La opacidad de Andrés Manuel se ha dado a conocer en todos los estratos sociales, cómo explicarle a la gente de México y a su propia militancia que se puede vivir con 200 pesos en una cartera, que se puede vivir sin una tarjeta de crédito o una de débito, que se puede vivir sin justificar tus gastos de seis años cuando fuiste jefe de Gobierno de la Ciudad de México. La gente ya no le está creyendo al proyecto de Morena, mucho menos a Andrés Manuel López Obrador, quien ha creado la cortina de humo de que siempre lo golpea la ultraderecha, que lo golpean los medios de comunicación pagados por Felipe Calderón y que todo quiere relacionar al pasado, pero a Andrés Manuel López Obrador ya se le está acabando el discurso. Tan es así que este fin de semana y en otros días, cuando salieron las acusaciones directas de los Estados Unidos sobre su equipo de trabajo, no ha dicho absolutamente nada; le preocupó más justificar el apoyo para Cuba que hablar y darles una explicación a sus propios militantes de Morena, la gente que confió en él durante muchos años y que hoy en día los está dejando en el abandono.
La presidenta Claudia debe asumir sus costos y sus responsabilidades; insisto, la presidenta no tiene nada que ver en estos asuntos, pero todo hace parecer que el equipo de Andrés Manuel López Obrador la quiere hacer quedar mal. Ella es la que gobierna y ella es la que tiene que responder, se escucha desde Palenque en reuniones que Andrés Manuel López Obrador ha tenido con gente de su anterior gabinete, incluido, por supuesto, el senador Adán Augusto López. La credibilidad que hoy en día guarda Andrés Manuel López Obrador está en severo riesgo. Veremos en estos días cuál será su actuar, cuál será la justificación y a quién va a culpar, si es que quiere salir adelante de lo que le va a tocar vivir a Morena en los próximos meses.
De momento, ya tenemos dos detenidos, las dos primeras pruebas de 10 que la presidenta Claudia quería que le demostraran. En la mañanera, visiblemente consternada por lo sucedido en Sinaloa, y por supuesto, también por los malos resultados de Chihuahua en las manifestaciones, Claudia solamente se limitó a decir que no tiene miedo de lo que vayan a decir los testigos hoy protegidos en los Estados Unidos en el caso de Sinaloa.
Se le viene la noche a Morena y su militancia; hay una crisis muy fuerte a raíz de lo sucedido en Sinaloa y, por supuesto, de la pésima respuesta de querer derrocar a una gobernadora en Chihuahua.
La gente ya no les está creyendo. Las últimas encuestas muestran que en solo cuatro días Morena dejó de gustarle a la ciudadanía la forma como están gobernando. Muchas de ellas indican 10 puntos o 15 puntos hacia abajo y Carlos Loret mostró una encuesta de 21 puntos de insatisfacción total a la presidenta de este país; eso se lo debe a Morena y a Andrés Manuel López Obrador. No son los costos de Claudia, son de Andrés Manuel.