Querétaro, Qro. Durante casi cuatro décadas, la Sociedad Mexicana de Computación en la Educación (SOMECE) se ha consolidado como una de las organizaciones académicas más influyentes en México para el impulso de la innovación educativa, la investigación y la incorporación crítica de las tecnologías digitales en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Su trabajo ha contribuido a la formación de comunidades académicas, la difusión del conocimiento científico y la construcción de espacios de análisis sobre los grandes desafíos de la educación contemporánea.
Bajo este legado, del 9 al 11 de octubre se celebró en la Universidad Marista de Querétaro el XXXIX Simposio Internacional SOMECE 2026, encuentro que reunió a especialistas, investigadores, docentes, estudiantes y líderes educativos de México y América Latina para debatir sobre uno de los fenómenos de mayor impacto en la actualidad: la transformación de la educación en la era de la Inteligencia Artificial.
Con el lema “Docencia Aumentada: La mediación pedagógica del profesorado en la era de la IA”, el evento colocó en el centro de la conversación el papel del docente como protagonista de los cambios educativos impulsados por las tecnologías emergentes. Lejos de reducir el debate a las herramientas tecnológicas, los participantes reflexionaron sobre la necesidad de fortalecer la dimensión humana, ética y pedagógica de la educación en un contexto de profunda transformación digital.
Uno de los momentos más esperados del simposio fue la conferencia magistral de la Dra. Frida Díaz Barriga, reconocida como una de las figuras más influyentes de la investigación educativa en América Latina. Su intervención invitó a replantear la relación entre pedagogía y tecnología, señalando que el principal desafío de la Inteligencia Artificial no consiste en aprender a utilizar nuevas herramientas, sino en repensar los procesos de enseñanza, aprendizaje y evaluación desde una perspectiva crítica y humanista.
Durante su ponencia, destacó que la verdadera innovación educativa no surge de la tecnología por sí misma, sino de la capacidad de los docentes para diseñar experiencias de aprendizaje significativas, promover el pensamiento crítico y formar ciudadanos capaces de comprender y transformar la realidad en la que viven. Asimismo, enfatizó la importancia de que las instituciones educativas asuman una postura ética frente al uso de la Inteligencia Artificial, garantizando que estas tecnologías contribuyan al desarrollo humano y no únicamente a la automatización de procesos.
Otra participación destacada fue la de la Dra. Mónica Aguirre Garayar, de la Universidad Marcelino Champagnat de Perú, quien compartió una visión internacional sobre los desafíos que enfrentan los sistemas educativos latinoamericanos ante el avance acelerado de la Inteligencia Artificial, resaltando la necesidad de fortalecer nuevas competencias digitales y modelos innovadores de formación docente.
Las mesas de discusión constituyeron uno de los principales espacios de intercambio académico. Entre ellas destacó “Nuevas Rutas en Educación Tecnocientífica: Diversidad, Conflicto e Inclusión en Entornos Educativos Digitales”, moderada por la Dra. Karla Mariscal, con la participación del Dr. Martín Hurtado, la Dra. Elizabeth Mendoza, el Dr. Jesús Martínez y el Dr. Jorge Landaverde. Los especialistas analizaron los retos de la inclusión digital, la equidad educativa y la construcción de ambientes tecnológicos que respondan a la diversidad de contextos presentes en la región.
De igual forma, la mesa “Docencia Aumentada: Repensando el Papel del Educador en la Era de la Inteligencia Artificial”, moderada por el Dr. Christian Jonathan Ángel Rueda, reunió a Alba Sandoval, la Dra. Josefina Bárcenas, el Dr. Ricardo Chaparro y el Dr. Juan Valdés para reflexionar sobre las nuevas responsabilidades del profesorado en escenarios donde la Inteligencia Artificial comienza a formar parte de los procesos de enseñanza, aprendizaje, acompañamiento y evaluación.
Durante el diálogo se destacó que, aunque las tecnologías inteligentes están modificando las formas de acceder y producir conocimiento, el docente continúa siendo el actor fundamental para orientar el aprendizaje, fomentar el pensamiento crítico, interpretar los contextos sociales y desarrollar capacidades humanas que ninguna plataforma tecnológica puede sustituir.
La producción científica también tuvo un espacio relevante mediante la mesa “Publicaciones y Foros Regionales 2025: Resultados Regionales”, moderada por la Dra. Adelaida Flores, con la participación del Dr. Marcos Ibarra, la Dra. Heidy Díaz y el Dr. Rubén Edel. En ella se compartieron resultados de investigación, experiencias editoriales y estrategias para fortalecer la divulgación científica y las redes de colaboración académica.
Otro momento significativo fue la participación del Dr. Alexandro Escudero-Nahón, quien abordó las implicaciones de la Inteligencia Artificial para el futuro de la educación, destacando la necesidad de construir modelos educativos capaces de integrar innovación, pensamiento crítico y responsabilidad social.
Además de las conferencias magistrales y mesas de análisis, el simposio incluyó talleres especializados, conversatorios, carteles científicos y espacios de vinculación académica que favorecieron el intercambio de experiencias entre instituciones de educación superior, centros de investigación y organismos especializados en tecnología educativa.
Como parte de las actividades de impacto social y formación temprana, también se llevó a cabo el XXXIII Encuentro de Cómputo Infantil y Juvenil, acercando a niñas, niños y jóvenes a experiencias de robótica, programación y pensamiento computacional, contribuyendo al desarrollo de futuras vocaciones científicas y tecnológicas.
La amplia participación de especialistas nacionales e internacionales confirmó la relevancia de SOMECE como uno de los principales foros iberoamericanos para el análisis de la relación entre educación, innovación y tecnología. A 39 ediciones de su creación, el simposio continúa siendo un espacio estratégico para anticipar tendencias, generar conocimiento y construir respuestas colectivas a los desafíos educativos del presente.
En un momento histórico marcado por el acelerado avance de la Inteligencia Artificial, SOMECE 2026 dejó un mensaje claro: el futuro de la educación no dependerá exclusivamente de las capacidades de las nuevas tecnologías, sino de la capacidad de docentes, investigadores e instituciones para utilizarlas con sentido pedagógico, responsabilidad ética y una visión profundamente humanista del aprendizaje.