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La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no existe ninguna investigación en curso contra la exembajadora de México en Reino Unido, Josefa González-Blanco, pese a la polémica por denuncias internas de acoso laboral
Este miércoles, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que no existe ninguna investigación en curso contra la saliente embajadora de México en Reino Unido, Josefa González-Blanco, a pesar de la polémica por denuncias internas de acoso laboral y maltrato presentadas por empleados de la misión diplomática en Londres.
“No hay ninguna en particular en Relaciones Exteriores, ninguna investigación contra ella”, afirmó la mandataria al ser cuestionada sobre las acusaciones que rodean a González-Blanco, quien recientemente dejó el cargo tras varios señalamientos de trabajadores.
Según testimonios, durante su gestión al frente de la embajada, González-Blanco acosó de forma sistemática a los trabajadores. También 40 funcionarios dejaron sus cargos mientras ella estuvo al frente de la representación diplomática.
Al respecto, Sheinbaum explicó que la gestión de la embajadora fue revisada, pero aseveró que no se encontró investigación alguna ni denuncia formal presentada que la involucre, pese a versiones públicas sobre mal manejo laboral.
Sin embargo, reconoció que “sí, parece que hubo en el periodo anterior en la administración del (ex)presidente (Andrés Manuel) López Obrador, pero se analizaron y no fueron concluyentes”, en referencia al pasado de la diplomática en el servicio público.
Calificó a González-Blanco como una persona que “hizo un buen papel” en su representación de México en Londres.
El caso de González-Blanco ha atraído la atención mediática, luego de que trabajadores de la embajada en Reino Unido presentaran al menos 16 denuncias por acoso laboral, hostigamiento y malos tratos, y señalaran que su gestión deterioró las relaciones internas y el clima laboral.
La salida de la embajadora se da en un momento en que el gobierno mexicano nomina al exfiscal Alejandro Gertz Manero como su reemplazo en el cargo en Reino Unido, sujeto a la ratificación por parte del Senado.