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Tras regresar al Senado de la República después de más de 100 días, el senador independiente por el estado de Sinaloa, Enrique Inzunza Cázares, calificó las acusaciones de Estados Unidos como "calumnias"
El senador sin partido político Enrique Inzunza reapareció este lunes en el Senado de la República, donde negó los señalamientos que lo vinculan con el narcotráfico en Estados Unidos y dijo no tener "ningún temor".
En una conferencia de prensa, el legislador federal por el estado de Sinaloa rechazó las acusaciones difundidas en su contra y aseguró que desde hace más de cuatro meses enfrenta una “embestida mediática” de “calumnias” y “diatribas”.
El parlamentario calificó como “un instrumento de guerra judicial” el señalamiento que le hiciera una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Inzunza sostuvo que hasta ahora no se ha presentado ninguna prueba en su contra y recordó que la Fiscalía General de la República (FGR) abrió una investigación propia.
El senador aseguró que, pese a contar con fuero constitucional y tener la prerrogativa de no acudir a citaciones, compareció voluntariamente y lo hará nuevamente cuando sea requerido.
“De ninguna manera”, respondió al ser cuestionado sobre si teme ir a prisión. "No tengo absolutamente nada que ver, ningún temor”., continuó.
El político sinaloense agregó que "soy abogado de mí mismo” y confirmó que mantiene cuentas bloqueadas por la investigación que realizan las autoridades.
El senador también rechazó que pueda ser considerado un “narcolegislador”.
“Nunca he sido narco nada”, declaró, y negó conocer personalmente a Joaquín "El Chapo" Guzmán o a Ismael "El Mayo" Zambada.
Así mismo, Enrique Inzunza respondió de forma tajante "no", ante la pregunta sobre si estaría dispuesto a ser testigo de Estados Unidos.
El senador, quien dejó el grupo parlamentario oficialista de Morena, pero conservó su escaño, señaló que su permanencia en el partido dependerá de la propia organización política, la fuerza mayoritaria en el Congreso de la Unión, y prometió respetar la decisión.
“Eso no cambiará mis principios ni mis convicciones”, añadió.
También defendió al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a quien calificó como un hombre honorable y destacó su trayectoria como profesor y escritor.
El legislador federal confirmó que acudió el pasado 21 de agosto al Palacio de Gobierno del Estado de Sinaloa para visitarlo después de que Rocha retomara momentáneamente sus funciones.
Según el político sinaloense, el gobernador le pidió consejo y él se lo ofreció, aunque rechazó revelar el contenido de esa conversación.
Igualmente, evitó decir que “metería las manos al fuego” por Rocha, al considerar que esa expresión busca generar titulares, pero insistió en que su trayectoria lo avala.
Frente a quienes le han pedido apartarse, el senador afirmó que se defenderá desde su cargo y atribuyó los señalamientos a motivaciones políticas.
También contrastó además su actuación con otros casos de fuero y mencionó a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, investigada por la presunta participación de agentes de la CIA en un operativo de seguridad en el país.