Ghebreyesus ha insistido en que los casos registrados en China y fuera de, pueden ser contenidos y que el escenario sigue siendo de epidemia, tanto por número de casos como de muertes fuera, pero al mismo tiempo ha pedido a los países y las comunidades que se preparen para la extensión del coronavirus.
"No es una cuestión de blanco o negro, de sí o no. Cada país tiene que hacer su propio plan de contención de riesgo. Las prioridades son proteger a los trabajadores de la salud, que las comunidades se movilicen para tener especial cuidado de las personas mayores y con patologías [entre ellas se han producido más del 80% de los fallecimientos hasta ahora] y proteger a los países más vulnerables conteniendo la epidemia en los que pueden hacerlo".
Declararla o no una
pandemia, es la consecuencia de que afecte a un buen número de países, de que la mayoría de la humanidad esté potencialmente expuesta al virus, algo que de momento no sucede.
Los propios expertos de la OMS tienen claro cuándo se podría hablar de este término.
"Cuando hay pandemias de gripe, conocemos cómo se comporta el virus, a cuántas personas ha afectado en otros años, su patrón de transmisión... En el caso de Covid-19 no sabemos nada de esto. En China, por ejemplo, observamos una bajada significativa de infecciones, lo que va en contra de la propia lógica de una pandemia, pero a la vez está creciendo en Corea. Por otro lado, vemos que hay países que tienen éxito en la contención", ha señalado Ryan.
Se habla de pandemia, por ejemplo, para referirse al
VIH, una enfermedad que, aunque la padezca solamente un pequeño porcentaje de la población, está presente prácticamente en cada rincón del mundo:
no hay país en el que no exista el riesgo.
Y aunque las autoridades sanitarias han insistido en que el escenario de pandemia se puede evitar todavía, el mensaje es que hay que estar preparados. ¿Qué significa esto? Actuar como si estuviera a la vuelta de la esquina, que los sistemas de salud de todo el mundo estén listos para detectar casos, para seguir el rastro de las personas que presentan síntomas, para tomar medidas de contención que eviten la expansión de la enfermedad.
En la comparecencia casi diaria que los máximos responsables de la OMS ofrecen a los medios para
informar sobre los últimos detalles del virus, han explicado también los resultados de la expedición de expertos que han estado en
Wuhan, el epicentro del brote.
El experto apunta que, mientras en China se ha visto que la mayoría de los contagios se producían entre familiares, en Corea se han dado en reuniones religiosas, algo que también puede estar sucediendo en Irán. La OMS ha mandado allí un equipo para estudiar la situación, que llegará el martes. Este mismo lunes aterrizará en Italia.