En este artículo
- Tras la derrota de Viktor Orbán después de 16 años en el poder, el primer ministro electo de Hungría, Péter Magyar, gobernará el país europeo con una abrumadora mayoría en el Parlamento
- Participación históricamente alta
- Una súper mayoría para Magyar
- Trump afirma que EUA tomará control del estrecho de Ormuz
Tras la derrota de Viktor Orbán después de 16 años en el poder, el primer ministro electo de Hungría, Péter Magyar, gobernará el país europeo con una abrumadora mayoría en el Parlamento
La oposición de Hungría, liderada por el conservador Péter Magyar, puso este domingo fin a 16 años de Gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán al ganar en las elecciones legislativas una "súper mayoría" que le dará más de dos tercios de los escaños en el próximo Parlamento.
Con el escrutinio casi completo, su partido, el Tisza, obtuvo 138 de los 199 escaños, o sea, más de dos tercios de la Cámara, con los que podrá hacer realidad sus promesas electorales para dar marcha atrás al "sistema mafioso" de Orbán, desde años en conflicto con la UE por no respetar los concepto del Estado de Derecho.
Mientras, el partido hasta ahora gobernante, el Fidesz, cofundado por Orbán en 1988, obtuvo este domingo solo 54 escaños, mientras que la formación de extrema derecha Nuestra Patria se llevó siete parlamentarios.
Tisza obtuvo 53.5 por ciento de los votos emitidos, con los que consigue casi 70 por ciento de los escaños, mientras que Fidesz se hizo con 38 por ciento de los votos, para obtener solo 27 por ciento de los parlamentarios.
Participación históricamente alta
La jornada electoral estuvo marcada por una participación históricamente alta, con 79.5 por cient, el nivel más alto registrado en este país excomunista desde la caída del Telón de Acero en 1989.
Desde su victoria electoral del año 2010, el Fidesz había enmendado en solitario, sin consultar con la oposición, la Constitución, reformado varias veces la ley electoral, y mermado derechos civiles, de libertad de prensa y del sistema de la Justicia.
Además de enfrentarse a las instituciones durante años, Orbán se había posicionado como un arduo crítico de Ucrania y defensor de los intereses de Rusia, de la que Hungría depende energéticamente.
Al mismo tiempo, la corrupción fue creciendo bajo el Fidesz a niveles jamás vistos en Hungría, con un enriquecimiento extremo del círculo más íntimo del primer ministro, incluyendo su propia familia y amigos de la infancia.
Entre los hombres más ricos del país figuran tras 16 años de Orbán en el poder, su yerno y sobre todo su amigo de la infancia, Lörinc Mészáros, un antiguo fontanero gasista de su pueblo natal que cuenta con una fortuna de unos 4 mil 500 millones de euros.
Una súper mayoría para Magyar
Precisamente el complejo sistema electoral, una mezcla de voto mayoritario y proporcional, que le venía dando una ventaja casi insuperable al partido de Orbán, hizo posible la "súper mayoría" para el Tisza, ya que logró superar al Fidesz con claridad no solo en los grandes centro urbanos sino también en muchas zonas rurales del país.
El propio Orbán reconoció apenas dos horas y media tras el cierre de los colegios su derrota y felicitó a Magyar, un antiguo correligionario suyo, por la victoria en las urnas.
"Para nosotros el resultado es doloroso pero ha dejado claro que no nos ha otorgado la responsabilidad de gobernar", dijo el mandatario ante sus seguidores.
Orbán había sido hasta ahora un referente para el populismo ultranacionalista de europeo e internacional, incluyendo el propio presidente estadounidense, Donald Trump, que pidió abiertamente el voto a su favor.