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Irán y Omán estarían en la fase final de las negociaciones para un acuerdo de gestión futura del estrecho de Ormuz, esencial para el flujo de 20 por ciento del petróleo mundial
Irán afirmó este domingo que avanza con Omán hacia la fase final de sus negociaciones sobre la futura gestión del estrecho de Ormuz, en las que buscan establecer una nueva ruta de navegación, aunque aseguró que el acuerdo no está relacionado con la reapertura o el cierre del estratégico paso marítimo.
"Las negociaciones se encuentran en la fase final y avanzan hacia su conclusión", señaló un informe presentado en la reunión del gabinete por el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchi, sobre el estado de las conversaciones entre Teherán y Mascate acerca de la gestión de Ormuz, según informó la agencia Tasnim.
El medio, vinculado a la Guardia Revolucionaria iraní, no ofreció detalles sobre los posibles términos del acuerdo. Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, afirmó en declaraciones a la televisión estatal que las partes negocian el establecimiento de una nueva ruta de tránsito marítimo, que no será ni la ruta norte planteada por Irán ni la propuesta por Omán a principios de julio por el sur del estratégico paso.
"La ruta acordada no será ni la ruta norte ni la actual ruta sur, sino un nuevo recorrido sobre el que ambas partes llegarán a un entendimiento", sostuvo Bagaei.
El portavoz de la diplomacia iraní indicó que el posible acuerdo entre Irán y Omán sobre la nueva ruta "no tiene relación con la reapertura del estrecho ni con la continuación de su cierre".
Según Bagaei, la actual ruta sur ha estado vinculada a "la inseguridad de la región y daños a los intereses nacionales de Irán", por lo que Teherán no la acepta.
El diplomático afirmó además que Teherán continuará actuando en función de sus intereses nacionales y que no modificará sus posiciones por amenazas o presiones externas.
El estrecho de Ormuz, por donde transitaba antes de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel una quinta parte del petróleo transportado por vía marítima en el mundo, se ha convertido en uno de los principales focos de tensión del conflicto.
La República Islámica declaró el 12 de julio un nuevo cierre del estrecho después de que Washington lanzara bombardeos contra territorio iraní en respuesta a ataques de Teherán contra buques comerciales que intentaban atravesar la ruta propuesta por Omán.
Estados Unidos, por su parte, también restableció el bloqueo naval sobre buques y puertos iraníes en la zona y había amenazado con atacar las infraestructuras energéticas del país persa.
Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio marcha atrás esta madrugada al afirmar que Irán y otros países de Oriente Medio solicitaron aplazar cualquier ataque después de que se alcanzaran los parámetros de un posible acuerdo, que incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz y el fin de la amenaza nuclear iraní.