Llegó a Querétaro este fin de semana el impresentable Benjamín Robles, un político oaxaqueño, cuya frustración más grande es NO ser gobernador de su estado, y es que Benjamín siempre ha traicionado a la Cuarta Transformación y, por supuesto, también ha traicionado los ideales de la izquierda mexicana.
Conocido también en Oaxaca por cerrar calles, por las manifestaciones que desquiciaron a Oaxaca hace aproximadamente 10 años a favor de los maestros de la Coordinadora Nacional, a quienes hoy en día les queda mucho a deber la Cuarta Transformación, pero que antes del Mundial, recordará usted, se fueron a sus estados de origen con 800 millones de pesos para que no le causaran problemas a Morena ante el Mundial de futbol.
Bueno, ese Benjamín Robles estuvo en una conferencia de prensa, donde vino a defender a la comisionada de ese partido político aquí en Querétaro y, que, por cierto, es de Nuevo León. Ya que el Partido del Trabajo no ha tenido una dirigencia estatal formal desde el año 2003; desde esos ayeres, el Partido del Trabajo no ha existido en Querétaro, y hasta el año 2024, Morena les dio la oportunidad de ir a una coalición de partidos y lograr su registro formal aquí en Querétaro, y que, por cierto, negociaron una diputación local, la cual fue para la diputada actual Claudia Díaz, quien ganara de mayoría un distrito local, muy peleado por el Partido Acción Nacional, pero con una ventaja de 2 mil votos, lograron tener un diputado en la Legislatura local.
Solo así el Partido del Trabajo logró afianzar un presupuesto estatal, que, por cierto, se queda en el Comité Ejecutivo Nacional del partido, ya que aquí la militancia no recibe absolutamente nada de dinero, al no tener una dirigencia estatal formal y que, por supuesto, eso le conviene a los dueños de este partido político, que, por cierto, no tenemos ninguna justificación clara de cómo se gastan los recursos públicos de los impuestos de la gente de Querétaro, pero la comisionada de este partido político, ella sí cobra para realizar sus trabajos virtualmente.
En la rueda de prensa que encabezó Benjamín Robles, se hizo hincapié en desconocer a su propia diputada local, ya que no cumple las expectativas, por supuesto electoralmente, para poder apoyar el proyecto que el Partido del Trabajo tiene en contra de Morena para las próximas elecciones del 2027, y es que le quiero platicar que también el Partido del Trabajo está apoyando a Santiago Nieto, quien ha traicionado también ideales de las convocatorias que ha soltado Morena a nivel nacional.
Santiago Nieto quiere ser candidato a gobernador, ya sea por Morena o por el Partido del Trabajo, y Benjamín Robles está operando esta situación desde la Ciudad de México, por el hecho de que, si no le dan el registro por Morena, Santiago Nieto sabe que tiene ya un aliado en Benjamín Robles.
Pero también llegó Benjamín a desconocer todo lo que haga el Partido del Trabajo en Querétaro, avalar a una comisionada que es de Nuevo León y que solo da órdenes y que no conoce el estado; también la militancia de este partido político fue muy clara este fin de semana, han pedido la remoción de la propia comisionada del PT ante el nacional, ya que no hace ninguna negociación que le pueda beneficiar a los militantes de este partido político.
En conclusión, vemos un Partido del Trabajo totalmente dividido; tampoco tiene una estructura formal ni ha registrado actualmente militancia alguna.
A nivel nacional, este partido político solamente vive de lo que le dan en las escuelas; así es, los permisos que la educación pública le da al dirigente nacional para seguir cobrando en escuelas de la propia esposa del líder nacional, el profesor Anaya.
Este partido político perdió toda mística de la Cuarta Transformación y es que recientemente ellos fueron los que votaron y decidieron con Benjamín Robles no acompañar la reforma electoral de la presidenta Claudia. En la votación fue muy claro que el Partido del Trabajo se le rebeló a la presidenta, ya que no querían dejar de percibir los más de mil 200 millones de pesos que reciben anuales por concepto de tener un partido político. El ridículo que formalmente hicieron de perder el registro en el estado de Coahuila en las pasadas elecciones, de no ganar absolutamente nada, ya que Morena simplemente quiso concentrar su voto en un partido político al que le fue muy mal y que está arrepentida Morena de ir con el Partido del Trabajo en las pasadas elecciones del 2026.
En Querétaro, por supuesto, perderán el registro, de seguir con sus negociaciones con Santiago Nieto, y por supuesto de desconocer trabajos de estructura. El Partido del Trabajo no tiene ninguna aspiración política y seguirá siendo uno más del montón y seguramente en el año 2027, por los meses de octubre, estará siendo liquidado, como siempre lo hace el Instituto Electoral de Querétaro. De seguir con las ambiciones de poder, será un partido político como Movimiento Ciudadano, uno más del montón, para matar todas las aspiraciones de militantes que han confiado en ellos.