Asertividad: el arte de la sinceridad compasiva (parte cuatro)

¿Te consideras una persona asertiva? Anótate un punto por cada una de las frases siguientes que describan tu manera de ser. 1.  Soy capaz de pedir a otros que hagan algo por mí, sin sentir ansia o vergüenza. 2. Si me exigen algo que no deseo hacer, digo “no” sin sentirme culpable. 3. No temo expresar mis opiniones, de manera constructiva, ante alguien de mayor autoridad. 4. Soy capaz de mostrar mi enojo sin alterarme demasiado. 5. Si tengo que hablar en público, no permito que me traicionen los nervios. 

¿Cómo vas hasta aquí? Te pido que sigas respondiendo: 6. Si no estoy de acuerdo con lo que opina la mayoría, les explico por qué. 7. No tengo problema alguno en reconocer mis errores; todos los cometemos. 8. Si lo dicho por alguien me causa malestar, así se lo hago saber, diciéndole por qué. 9. Soy capaz de entablar una conversación amable con personas que acabo de conocer. 10. Mis necesidades son tan importantes como las de los demás y las hago evidentes si la ocasión lo amerita.

Si te identificaste con al menos siete de las frases anteriores, podríamos decir que eres una persona asertiva. Esto significa que tienes por norma decir las cosas como son, siempre tomando en cuenta la manera de pensar y sentir de otros, a pesar de no estar de acuerdo con ellos.

Las personas asertivas se distinguen también por su elevada autoestima, pues se sienten seguras de sí mismas. Barbara Council, autora de un libro sobre el tema, explica que la autoaceptación consiste en estar conscientes de nuestras fortalezas y debilidades, sin importar los defectos que podamos tener, ni los errores cometidos en el pasado. Si somos asertivos, no dudaremos en defender nuestros derechos. 

Hablando de derechos, la psicoterapeuta británica Gael Lidenfield enlista aquellos que son propios de las personas asertivas: 1. El derecho de pedir lo que deseas, reconociendo el derecho de otros a no consentir a ello. 2. Derecho a expresar libremente tus puntos de vista, sentimientos y emociones. 3. Derecho a no tener que justificar lo que dices. 4. Derecho a tomar decisiones y a hacerte responsable de ellas. 5. Derecho a admitir tu ignorancia o el desconocimiento de un tema. 6. Derecho a cometer errores. 7. Derecho a cambiar de opinión cuando así lo consideres. 8. Derecho a elegir la soledad y a actuar de manera independiente. 9. Derecho a cambiar tu manera de ser, para convertirte en una mejor persona.

La autora Olga Castanyer menciona otros derechos que habremos de defender si somos asertivos: 10. Derecho a recibir un trato respetuoso y digno. 11. Derecho a que se me escuche y se me tome con seriedad. 12. Derecho a juzgar mis necesidades, establecer mis prioridades y tomar mis decisiones. 13. Derecho a decir “no”, sin sentirme culpable. 14. Derecho a pedir información y recibirla. 15. Derecho a que me sea otorgado aquello por lo que me esforcé. 16. Derecho a decidir qué hacer con mi cuerpo, tiempo y posesiones, sin pasar por alto los derechos de otros. 17. Derecho a gozar y disfrutar de la vida en mis propios términos.

Pensando en derechos como los anteriores, Ramsey Clark, recipiente del Premio de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, se expresó así: “Un derecho no es algo que alguien te da; es algo que nadie te puede quitar”. De acuerdo con lo aquí expuesto, a las personas asertivas esto les resulta más que evidente.

(Continuará la próxima semana)

Referencias bibliográficas:  Walsh, C. (2022). “La asertividad: Hacia una estima saludable y una comunicación exitosa”, edición de la autora. / Council, B. (2021). “Assertiveness”. EUA: Darby Connor. / Lidenfield, G. (2014). “Assert yourself”. Gran Bretaña: Harper Thorsons. / Castanyer, O., Ortega, E. (2013). “Asertividad en el trabajo”. CDMX: Conecta. 

Asertividad: el arte de la sinceridad compasiva (Parte tres)