Florecimiento personal, la cúspide de tu bienestar

Florecimiento personal, la cúspide de tu bienestar

Si logras equilibrar la paz de tu ser interior con la armonía del entorno, habrás alcanzado el estado de bienestar, lo cual sería un logro sin precedentes. Tu siguiente meta sería, según señalan los expertos en psicología positiva, lograr el FLORECIMIENTO PERSONAL, entendido como el estado óptimo de bienestar personal, caracterizado por una vida satisfactoria en todos los sentidos. O, para decirlo de manera simbólica, el nirvana del ciudadano de a pie.

El verbo florecer proviene del latín “florere”, que, como sabemos, es la acción de echar flores en una planta. En sentido figurado, se refiere al espacio de realidad de un individuo que prospera en sus diversos alcances, al colocarse en la ruta del crecimiento continuo. Así pues, una persona que florece experimenta una constante sensación de bienestar físico, emocional, social y psicológico. Lejos de contentarse con la supervivencia exitosa, se compromete al desarrollo firme y permanente de su persona.

Tal importancia se le ha concedido en años recientes al florecimiento personal que la Universidad de Harvard se asoció a la Universidad de Baylor para conducir un ambicioso estudio que se ha dedicado a explorar las diversas aristas de tan avanzado concepto. Para tal propósito, la Fundación Templeton donó 43.4 millones de dólares para que un equipo de expertos de disciplinas de un amplio abanico (sociología, psicología, economía, educación, historia, filosofía y teología) cumpliese la meta establecida.

Dichos investigadores se dieron a la monumental tarea de aplicar una encuesta a 240 mil participantes en 22 países: Argentina, Alemania, Australia, Brasil, Egipto, España, Estados Unidos, Filipinas, India, Indonesia, Israel, Japón, Kenia, México, Nigeria, Polonia, Reino Unido, Rusia, Tanzania, Turquía, Sudáfrica y Ucrania. La encuesta incluyó preguntas de corte social, político, religioso, demográfico y económico, las cuales exploraron las prácticas espirituales, de salud y comunitarias de los entrevistados. 

La indagatoria metodológica se centró en cinco amplios temas: FELICIDAD, SATISFACCIÓN DE VIDA, SIGNIFICADO Y PROPÓSITO, CARÁCTER Y VIRTUD, SALUD FÍSICA Y MENTAL. El Dr. Timothy Lomas, uno de los científicos participantes, establece que los seres humanos son capaces de florecer en todo tipo de situaciones y circunstancias. Sin embargo, para llegar al florecimiento pleno, nuestro entorno deberá ser lo más armónico posible: “No es nada fácil florecer si nos mantenemos en conflicto con la naturaleza. Aunque a nivel personal nos sintamos bien y llenos de salud, a largo plazo resultará necesario aprender a vivir en armonía con la naturaleza”. Tampoco podremos llegar a un florecimiento auténtico si a nuestros vecinos no les va nada bien y mientras haya gente en sufrimiento continuo en las comunidades de las que formamos parte.

Si deseas conocer qué tan alto es tu índice de florecimiento personal, evalúate con una calificación del 1 al 10 en cada uno de los siguientes aspectos que conforman tu vida. Si tu promedio general es aprobatorio, tu florecimiento personal lo será también: 1. Me siento satisfecho(a) con la vida. 2. Por lo general, me siento feliz. 3. Es buena mi salud física. 4. Mi salud mental es satisfactoria. 5. Las cosas que hago de manera cotidiana valen la pena. 6. Tengo claro cuál es mi propósito de vida. 7. Procuro hacer el bien en toda circunstancia, por difícil que sea. 8. Soy capaz de sacrificar un poco de mi felicidad actual con tal de gozarla a plenitud más adelante. 9. Me encuentro contento(a) con mis amistades actuales. 10. Mis relaciones personales son tan satisfactorias como yo lo deseo.

Fuente bibliográfica: “The global flourishing study” (2025). The Institute for Global Human Flourishing at Baylor University, Estados Unidos.

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