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En el marco del Día Mundial de la Naturaleza, integrantes del Grupo Ecológico Querétaro se manifestaron frente a Palacio de Gobierno del Estado para exigir que se combata la tala clandestina en Amealco, Pinal de Amoles y otros municipios
En el marco del Día Mundial de la Naturaleza, integrantes del Grupo Ecológico Querétaro se manifestaron frente a Palacio de Gobierno del Estado para exigir que se combata la tala clandestina en Amealco, Pinal de Amoles y otros municipios de la Sierra Gorda.
Sobre dicha tala, el presidente del grupo, Rodrigo Cruz Domínguez, refirió: “Gobierno ha hecho caso omiso de parar y sabe quiénes son (…), ya ni los dueños de los bosques pueden hacerlo. Hemos ido a ver cómo están bajando los árboles, como los talan en la noche”.
Por otro lado, en Plaza de Armas integrantes del Movimiento Antorcha Campesina del municipio de Cadereyta también se manifestaron para exigir que la Comisión Estatal de Aguas (CEA) cumpla con los compromisos, que asumió el Poder Ejecutivo desde administraciones anteriores para dotar de agua a diversas comunidades de dicha demarcación.
Cristina Rosas Illescas, representante del movimiento en Cadereyta, explicó que las autoridades prometieron realizar cuatro proyectos de agua potable en beneficio de cerca de mil 193 familias, a cambio de que los campesinos autorizaran los derechos de paso para la instalación de la tubería para la extracción del vital líquido del río Moctezuma como parte de la obra del Acueducto 2.
Por ahora, confirmó que 243 familias de El Huizache, Tierras Coloradas, Las Joyas, La Luz, El Hortelano y Cerro Colorado se reubicarán en un terreno que adquirió la CEA, ya que por la topografía de las cinco comunidades no era posible que les llegara el agua.
“Eso fue a cambio del agua que realmente le salió bastante barato con lo que tenía que invertir de agua en esa zona. Si van a empezar a hacer el Acueducto 3 que primero le cumplan a la gente con los compromisos del Acueducto 2”, dijo.
Enfatizó que la temporada de estiaje es “criminal para la zona”, debido a que los habitantes de las comunidades dependen en su totalidad de la recolección del agua pluvial.