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Ciudadanos señalaron que el crecimiento urbano y el aumento del tráfico han superado la capacidad de la infraestructura existente; por ello, a los queretanos les preocupa el encarecimiento de vivienda y falta de agua
A pocas horas de que concluya el 2025, queretanos consultados en el Centro Histórico expresaron una serie de preocupaciones que marcan el cierre del año y anticipan los retos que enfrentará la ciudad en 2026, principalmente en cuanto a movilidad, acceso al agua, vivienda, seguridad y costo de vida.
Durante recorridos en calles del primer cuadro de la capital queretana, ciudadanos señalaron que el crecimiento urbano y el aumento del tráfico han superado la capacidad de la infraestructura existente. Guillermo y Luis, vecinos de la capital, coincidieron en que la falta de espacios seguros para peatones y ciclistas, así como el encarecimiento de las rentas y los servicios básicos se han vuelto problemas cotidianos.
Otras voces apuntaron a deficiencias en el mantenimiento urbano. Mencionaron la proliferación de baches, coladeras abiertas, topes sin señalización y alumbrado público deficiente, además del incremento de personas en situación de calle en cruces viales y semáforos.
Trabajadores del sector industrial, como Octavio y Cristóbal, manifestaron inquietud por la escasez de agua, la inflación y la incertidumbre en empresas ligadas al sector automotriz, así como por las condiciones del tráfico y las vialidades.
En el ámbito de la salud, Eduardo, médico del Hospital General de Querétaro, señaló un aumento en el costo de vida y en hechos de violencia, además de carencias en el sistema sanitario estatal.
Un ciudadano que pidió anonimato advirtió sobre el crecimiento urbano desordenado, contratos irregulares en desarrollos inmobiliarios, crisis hídrica, saturación vial y riesgos hidrometeorológicos cada vez más frecuentes.
En contraste, de cara a 2026, varios entrevistados expresaron como prioridades mantener su estabilidad laboral, mejorar ingresos, conservar la salud y fortalecer vínculos personales. Las voces recogidas reflejan un cierre de año marcado por la preocupación social, pero también por la búsqueda de equilibrio y bienestar ante un contexto urbano cada vez más complejo.