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El programa OPUS del INCan está logrando que más pacientes con cáncer de próstata sean diagnosticados en etapas curables
En México, donde el cáncer de próstata es la principal causa de cáncer en hombres y la segunda de muerte por tumores masculinos, el Instituto Nacional de Cancerología (INCan) reporta avances en la detección temprana gracias al programa OPUS. De acuerdo con la Secretaría de Salud, este tipo de cáncer provoca más de 7 mil 800 fallecimientos al año.
El modelo OPUS reorganiza el proceso de tamizaje y valoración para identificar la enfermedad antes de que avance. Su objetivo es detectar casos en etapas curables, explicó el urólogo oncólogo Andrey Ramírez, especialista del INCan.
En el marco del Día Nacional contra el Cáncer de Próstata, el especialista señaló que la detección tardía continúa siendo uno de los principales retos: entre 40 por ciento y 60 por ciento de los casos en México se diagnostican en etapas avanzadas, mientras que en países como Reino Unido entre 80 por ciento y 90 por ciento se identifican de manera localizada.
Ramírez indicó que la diferencia radica en la prevención, un punto clave del programa. Recordó que en etapas tempranas el cáncer de próstata suele ser silencioso y no presenta síntomas específicos, por lo que las revisiones periódicas siguen siendo la única vía para detectarlo.
Añadió que el antígeno prostático específico (PSA) no es suficiente por sí solo, ya que sus niveles pueden elevarse por otros factores. Por ello, la exploración física continúa siendo indispensable, pese a la resistencia cultural al tacto rectal, pues permite identificar cambios que no se reflejan en el PSA.
Desde su implementación, OPUS ha evaluado a 4 mil 668 hombres y diagnosticado 420 casos de cáncer de próstata. El 82 por ciento de los pacientes llegó en etapa localizada y solo 18 por ciento en fase avanzada, cifras que contrastan con los patrones previos al programa. El impacto del modelo ya fue publicado en una revista científica, donde se estima que podría reducir hasta 14 por ciento la mortalidad local.
El programa también incorpora acompañamiento emocional y nutricional para favorecer la adherencia al tratamiento y reducir el abandono.
El INCan destacó que las técnicas quirúrgicas avanzadas, como la laparoscopía y la cirugía robótica, ofrecen mejores resultados cuando la enfermedad se encuentra en etapas tempranas. Sin embargo, estos procedimientos no son opción para pacientes con cáncer metastásico.
Ramírez recordó que las revisiones deben iniciar a los 45 años, o a los 40 si existe antecedente familiar de cáncer de próstata o de cáncer de mama. Afirmó que se trata de un chequeo breve y necesario.
El instituto consideró que la replicación de modelos como OPUS en otras instituciones del país permitiría ampliar su alcance y reducir desigualdades en el diagnóstico.