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Definir los parámetros de la amistad es cosa complicada; sin embargo, los exponentes de la lírica popular no lo piensan dos veces para ir al fondo del asunto. “A un amigo lo perdono, pero a ti te amo”, le canta Gianluca Grignani a la mujer amada, haciéndole ver que el amor y la amistad son para él cosas radicalmente distintas. Y, en lo que a Roberto Carlos respecta, la amistad es una especie de hermandad que tiene como sustento la lealtad: “Tú eres mi hermano del alma, realmente el amigo, que en todo camino y jornada está siempre conmigo”.
Dicho lo anterior, veamos qué dicen al respecto los psicólogos. Michael Argyle y Monik Henderson pusieron en manos de un grupo de voluntarios una lista de 43 posibles “reglas de amistad” y les pidieron evaluarlas de mayor a menor importancia. Estas son algunas de las que recibieron las puntuaciones más altas: 1) Ayudar al amigo cuando lo necesite, 2) Respetar su derecho a la privacidad, 3) No revelar a los demás cosas que este me comparta en confianza, 4) Salir en su defensa si no se encuentra presente, 5) Brindarle apoyo emocional, 6) Abstenerse de criticarlo en público, 7) Procurar ante todo su felicidad.
Ahora bien, ¿una amistad no tan cercana es realmente un amigo?, ¿cuántos de aquellos a quienes aprecio puedo considerar mis amigos? Los expertos en relaciones han realizado diversas investigaciones para responder preguntas como las anteriores. Repasemos algunas de las evidencias encontradas.
Robin Dunbar, profesor emérito de la Universidad de Oxford, elaboró una tipología de la amistad compuesta de seis categorías de amigos, desde los más cercanos hasta los circunstanciales. SOCIO PRIMARIO. Es la persona por la que sientes más cercanía. Sueles pasar mucho tiempo con él o con ella y no es de sorprender que esta relación conduzca al matrimonio. AMIGOS ÍNTIMOS. Son aquellos a quienes describes como “tu pandilla”. Confías plenamente en ellos y acudes en su ayuda si así lo requieren. Ellos, a su vez, son para ti una fuente emocional de apoyo. MEJORES AMIGOS. Son las amistades que se encuentran en la periferia de aquellos que forman parte de tu primer círculo. Tal vez se trate de compañeros de trabajo o practiques con ellos algún deporte. Los conoces bien, pero no te atreverías a llamarlos en caso de emergencia. AMIGOS CERCANOS. Quizás no te reúnas con ellos de manera expresa. Aun así, en ocasiones sociales conversas largamente con ellos. CONOCIDOS. Sabes quiénes son y los saludas si te los encuentras en algún lugar, pero hasta ahí.
Como podemos ver, entre más cercanas consideremos a nuestras amistades, más feliz y placentera será nuestra relación con ellas, pues se trata de personas a las que estimamos y admiramos. En lo que respecta a los amigos menos cercanos, sabemos que podemos recurrir en su ayuda sin que esto suponga un compromiso.
Arthur C. Brooks, un catedrático de la Universidad de Harvard que es experto en el tema de la felicidad, recomienda salir de nuestra zona de comodidad para hacernos de nuevos amigos, pensando sobre todo en aquellos con quienes compartamos alguna afinidad. La idea es pasar un rato agradable con ellos, tomando en cuenta que la amistad es un derecho al que todos podemos aspirar.
(Continuará la semana entrante).
Referencias bibliográficas: Brooks, A.C. (2021). The best friends can do nothing for you. “The Atlantic”, edición del 8 de abril. / Dunbar, R. (2018). The anatomy of friendship. “Trends in cognitive sciences” 22(1), 32-51. / Argyle, M., Henderson, M. (1984). The rules of friendship. “Journal of Social and Personal Relationships”, vol. 1, 211-237.