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- La senadora Guadalupe Murguía destacó que la Constitución de 1917 refleja los anhelos de libertad, igualdad y justicia de la sociedad mexicana; por ello, dijo, no basta con celebrar su promulgación en el discurso, sino honrarla en los hechos
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La senadora Guadalupe Murguía destacó que la Constitución de 1917 refleja los anhelos de libertad, igualdad y justicia de la sociedad mexicana; por ello, dijo, no basta con celebrar su promulgación en el discurso, sino honrarla en los hechos
La senadora del Partido Acción Nacional (PAN), Guadalupe Murguía Gutiérrez, destacó que la Constitución de 1917 refleja los anhelos de dignidad, libertad, igualdad y justicia de la sociedad mexicana, por lo que no basta con celebrar su promulgación en el discurso, es indispensable honrarla en los hechos.
En sesión y en el marco del 109 aniversario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, sostuvo que la Carta Magna es un documento vivo que refleja el pasado, norma el presente y da elementos para alcanzar la visión común de futuro: “Porque la Constitución no es sólo el reflejo de una realidad, es también y señaladamente el proyecto de futuro del país”.
Refirió que México es un país plural, diverso y multicultural, que en la elección federal de 2024 expresó su voluntad, al otorgar a Morena y sus aliados el 54 por ciento de los votos y a otras opciones políticas el 46 por ciento restante. Sin embargo, dijo que el oficialismo actualmente goza de una sobrerrepresentación artificial en el Congreso de la Unión, que obtuvo de la autoridad electoral, la cual no corresponde con la realidad de un país tan diverso y plural.
Murguía añadió que con dicha sobrerrepresentación el oficialismo ha logrado aprobar reformas constitucionales de gran trascendencia, sin incorporar la visión de quienes representan a casi la mitad de la ciudadanía que no votó por Morena y sus aliados. Aseguró que con su mayoría artificial, Morena ha impuesto reformas que vulneran el régimen democrático y ponen las libertades en riesgo, configurando un gobierno autoritario que concentra el poder en el Ejecutivo federal.
Ejemplo de ello, indicó, es la reforma judicial, que representó el desmantelamiento y subordinación de este poder al Ejecutivo; la militarización de la seguridad pública; el debilitamiento del juicio de amparo en beneficio de la autoridad; la imposibilidad de impugnar las reformas constitucionales, aunque contravengan los derechos humanos; así como la eliminación de los órganos autónomos, con lo cual el Ejecutivo hoy carece de contrapesos; además de un conjunto de reformas para conformar un "Gobierno Espía", que vulneran el derecho a la privacidad y la protección de los datos personales.
Ante ello, Murguía subrayó que ningún proyecto político debe estar por encima de la Constitución, y que la austeridad no puede convertirse en sinónimo de regresión constitucional. “El ahorro presupuestal jamás justifica la disminución de derechos, ni la desaparición o debilitamiento de instituciones democráticas”, expresó.
Consideró que la clave está en el diálogo y la apertura hacia opiniones diversas, las cuales deben ser tomadas en cuenta para la conformación de una visión que debe representar a todos los mexicanos. También ratificó que, con convicción humanista, el PAN respeta la Constitución, fundamentalmente para salvaguardar las instituciones democráticas y la estabilidad del país.
“Nuestra nación es más grande y más fuerte que los retos que enfrenta; no hay un México azul, rojo, amarillo, naranja o guinda, hay una sola nación, la nación de todos: que es México”, concluyó.