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Con las protestas de la CNTE como telón de fondo, unos 20 profesores homologados y de educación básica, la mayoría jubilados, se manifestaron a las afueras de la Delegación de la SEP en Querétaro
En el marco de la protesta nacional que inició este lunes la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), un grupo de cerca de cerca de 20 docentes homologados y de educación básica, la mayoría jubilados, se manifestaron al exterior de la delegación en Querétaro de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Denunciaron que no han recibido su basificación y, otros, el pago por concepto de gratificación por liquidación ni los estímulos por antigüedad; incluso, sostuvieron que hay maestras y maestros que todavía no reciben su jubilación, pese a que ya adquirieron ese derecho y cuentan con los años de servicio.
“Hace un año, el día 15 de mayo del 2025, se firmó una minuta de acuerdo entre la SEP y las autoridades sindicales. El punto 24 especifica que iban a estar pagando todas y cada una de estas demandas, y a la fecha no se ha visto cumplido. La única respuesta que nos dan es que en el momento que tengan presupuesto nos lo van a poder liquidar. Tenemos compañeros que tienen hasta tres años esperando que les den su jubilación, somos gente vieja, somos gente vieja, somos gente que le hemos ofrecido toda nuestra vida al sistema, sin embargo, nos tratan como si fuéramos gente pordiosera”, dijo Raúl Curiel, docente jubilado del Centro de Estudios Tecnológicos, Industriales y de Servicios (CTIS) 105.
Reiteraron que la reforma a la Ley del ISSSTE del 2007, significó un “duro golpe” a sus derechos laborales, porque se dio fin a las pensiones solidarias e intergeneracionales.
Explicaron que anteriormente el estado se responsabilizaba de administrar los recursos para cumplir con el mandato constitucional de otorgar las pensiones, pero que, tras la reforma, los fondos los administran financieras. Por lo tanto, exigieron al gobierno federal la derogación de la reforma del 2007.
“Los que estamos después del del 2007 estamos condenados a pensiones muy miserables, a trabajar hasta los 65 años en condiciones muy desfavorables”, expuso Miguel Ángel Mendoza, maestro de primaria.