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Donald Trump, presidente de Estados Unidos, firmó una orden ejecutiva para cobrar aranceles a los productos de todos aquellos países que sigan vendiendo petróleo a Cuba
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva que establece que la Unión Americana podrá imponer aranceles a los bienes procedentes de países que vendan o proporcionen petróleo a Cuba.
"Considero que la situación con respecto a Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos, y por la presente declaro una emergencia nacional con respecto a esa amenaza", argumentó el mandatario en la orden ejecutiva.
Según la medida, para hacer frente a esta situación es "necesario" establecer un sistema arancelario, bajo el cual se podrá imponer un gravamen adicional a las importaciones de productos de países extranjeros que, "directa o indirectamente", vendan o suministren crudo a Cuba.
En la orden, el mandatario asegura que el Gobierno cubano ha tomado medidas que "perjudican y amenazan" a Estados Unidos, y que se alinea con "grupos terroristas transnacionales y actores adversos al país norteamericano, incluyendo Rusia, China, Irán, Hamás y Hizbulá.
Además, subraya, Cuba "persigue y tortura a sus oponentes políticos, niega al pueblo cubano la libertad de expresión y de prensa, se aprovecha corruptamente de su miseria y comete otras violaciones de derechos humanos".
Según la orden, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, determinará si un país vende o suministra petróleo a Cuba, y posteriormente el secretario de Estado, Marco Rubio, decidirá si se debe imponer y en qué medida un gravamen adicional sobre los productos de dicha nación.
Trump ha sostenido con anterioridad que el gobierno cubano tiene los días contados desde el ataque de Estados Unidos a Venezuela del pasado 3 de noviembre, que se saldó con la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes ahora enfrentan cargos por narcotráfico en Nueva York.
Washington considera que el fin del envío de crudo venezolano a la isla provocará un cambio de régimen en Cuba, país afectado por una grave crisis económica y social.