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El presidente de EUA, Donald Trump, calificó como una "victoria legendaria" la invasión de México en 1847; sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió la soberanía del país
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó polémica al conmemorar la invasión estadounidense a México de 1847 y la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo como una “victoria legendaria”, episodio histórico que derivó en la pérdida de más del 55 por ciento del territorio mexicano. Las declaraciones provocaron una respuesta inmediata del Gobierno de México, que rechazó la celebración del avance territorial.
En un mensaje difundido por la Casa Blanca con motivo del aniversario del Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado el 2 de febrero de 1848, Trump celebró la guerra entre México y Estados Unidos como un acto heroico que consolidó la soberanía estadounidense y aseguró el control del suroeste del actual territorio de ese país.
“El día de hoy conmemoramos el aniversario número 178 del triunfo de nuestra nación en la Guerra México-EUA, una victoria legendaria que nos aseguró el suroeste de Estados Unidos”, afirmó el mandatario republicano.
Trump también exaltó la ocupación militar de la capital mexicana en 1847, al señalar que, tras una serie de victorias en California y Nuevo México, “Estados Unidos capturó heroicamente la Ciudad de México”. Además, vinculó este episodio histórico con las políticas actuales de su administración en materia migratoria, seguridad fronteriza y combate al narcotráfico, al afirmar que su gobierno continúa defendiendo la soberanía frente a lo que denomina “invasiones” en la frontera sur.
En su discurso, Trump retomó la doctrina del Destino Manifiesto, una ideología del siglo XIX que justificó la expansión territorial estadounidense, al asegurar que su país estaba “destinado por la divina providencia a expandirse hasta las costas del Océano Pacífico”.
Trump cerró su mensaje con un homenaje a los soldados estadounidenses caídos en el conflicto, enmarcando la conmemoración dentro de los festejos por los 250 años de la independencia de Estados Unidos.
En tanto, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó este martes las declaraciones de Trump y defendió la soberanía y la dignidad histórica de México.
“Ya saben cuál es mi opinión. No somos Santa Anna. Hay que defender la soberanía”, afirmó la primera mandataria al ser cuestionada sobre el posicionamiento de la Casa Blanca, en referencia al expresidente mexicano asociado históricamente con la derrota militar y la pérdida territorial del siglo XIX.
Subrayó que México no acepta reinterpretaciones históricas que glorifiquen el expansionismo ni narrativas que minimicen el impacto de la guerra y del Tratado de 1848 para el país. Reiteró que la relación bilateral con Estados Unidos debe basarse en el respeto mutuo y la igualdad entre naciones soberanas.
Con información de: El Economista