En este artículo
- El fraude de identidad sintética con IA alcanza 48.3% de los casos en América Latina, una presión que ya impacta a bancos, fintechs y plataformas que verifican usuarios en línea
- CDMX concentra 13.85% de alertas de fraude
- Deepfakes elevan pérdidas en empresas
- ¿Qué compran los mexicanos en internet?
- WhatsApp dejará privado tu número y mostrará tu nombre de usuario
El fraude de identidad sintética con IA alcanza 48.3% de los casos en América Latina, una presión que ya impacta a bancos, fintechs y plataformas que verifican usuarios en línea
El fraude de identidad con inteligencia artificial alcanza 48.3% de los casos en América Latina, la mayor proporción registrada a nivel global para el fraude de identidad sintética, de acuerdo con el Informe de Inteligencia sobre Fraude de Identidad.
En México, la Ciudad de México concentra 13.85% de las alertas nacionales de fraude, seguida por Veracruz, Estado de México, Jalisco y Chihuahua, que en conjunto reúnen cerca de 44% de las alertas del país.
El informe fue elaborado por Unico, red de verificación de identidad en América Latina, en colaboración con Liminal, firma de inteligencia de mercado especializada en identidad digital, fraude y cumplimiento.
La base metodológica combina datos de red de Unico entre junio de 2025 y abril de 2026 con reportes de mercado de Liminal y fuentes especializadas sobre deepfakes, fraude financiero y verificación de identidad.
La identidad sintética usa información real, falsa o manipulada para crear perfiles que pueden pasar controles de verificación en bancos, fintechs, comercios digitales o plataformas de crédito. A escala global, esta modalidad representa 11% de los casos de fraude y crece cerca de ocho veces al año, según LexisNexis Risk Solutions, citada en el informe de Unico y Liminal.
CDMX concentra 13.85% de alertas de fraude
La concentración mexicana coincide con los principales centros económicos del país. Unico atribuye esa distribución al volumen de actividad económica y a las verificaciones de identidad digital que ocurren en zonas metropolitanas donde se procesan millones de transacciones financieras y comerciales cada día. En el extremo opuesto, Baja California Sur, Zacatecas, Chiapas, Quintana Roo y Aguascalientes representan menos de 1% cada uno de las alertas nacionales de fraude.
El avance de los fraudes con inteligencia artificial ocurre en un país que ya enfrenta una alta presión de ciberseguridad. México registró 58.1 billones de intentos de ciberataques durante 2025 y 30 billones de escaneos activos, de acuerdo con FortiGuard Labs, lo que colocó al país entre los tres mercados más afectados de América Latina, junto con Brasil y Colombia.
Los fraudes avanzados que combinan deepfakes, manipulación física y evasión digital representan 23.3% de los ataques globales clasificados por Unico. Las técnicas de complejidad media, como imágenes o videos manipulados mediante inyección, concentran 45.8% de los intentos. Los ataques básicos, como una foto impresa o un rostro presentado frente a la cámara, quedan en 30.9 por ciento.
El costo de ejecutar ataques avanzados cayó más de 100 veces frente a hace unos años, de acuerdo con el reporte. Esa reducción está asociada con herramientas de IA generativa disponibles bajo modelos de suscripción, que permiten automatizar campañas y crear material sintético con menor barrera técnica. El estudio también advierte que casi nueve de cada 10 especialistas en prevención de fraude consideran que el contenido sintético representa una de las principales amenazas para las organizaciones.
Deepfakes elevan pérdidas en empresas
Según el Deepfake Impact Survey 2025 de IRONSCALES, citado por Unico, un incidente de fraude basado en deepfakes genera pérdidas promedio superiores a 280,000 dólares por organización y cerca de 20% de los casos supera 500,000 dólares. A escala financiera, Liminal estima que las pérdidas por fraude en instituciones financieras crecerán más de 120% hacia 2030, desde unos 25,000 millones de dólares en 2025 hasta 55,300 millones al cierre de la década.
La red de inteligencia de Unico identificó un caso en el que un solo perfil fraudulento fue vinculado con 949 identidades diferentes y buscó operar en hasta 30 empresas. Ese hallazgo muestra cómo un mismo actor puede reutilizar documentos, patrones de comportamiento y señales digitales en distintas organizaciones. Para una empresa que sólo revisa sus propios registros, un defraudador bloqueado por otra compañía puede aparecer como un usuario nuevo.
México alcanzó una adopción de IA generativa de 20.1% entre la población en edad laboral durante el primer trimestre de 2026, por encima del promedio mundial de 17.8%, según el Microsoft AI Economy Institute. La medición identifica usuarios de productos de IA, de modo que refleja una expansión de herramientas generativas entre trabajadores y consumidores, antes que una adopción empresarial plena de procesos automatizados.
Las empresas mexicanas también avanzan en digitalización con brechas internas relevantes. El Índice de Madurez Digital de grandes corporaciones pasó de 41 a 47% en 2026, de acuerdo con una medición de Needed aplicada a más de 10,000 ejecutivos. Data alcanzó 63%, mientras Estrategia de datos se mantuvo en 38%, una diferencia que apunta a equipos analíticos más fuertes que la gobernanza transversal de información.
Liminal y Unico plantean que la respuesta de las empresas se desplaza hacia defensas continuas y basadas en señales de dispositivo. De acuerdo con la investigación, 76% de los compradores sitúa la toma de huellas digitales en el dispositivo como su defensa más eficaz frente al fraude habilitado por IA. El estudio también reporta que 62% de las organizaciones espera aumentar el gasto en cumplimiento durante 2026, mientras 47% ubica el fortalecimiento de alianzas entre sus principales prioridades de inversión.
Con ese nivel de exposición, el fraude de identidad con IA ya funciona como un riesgo operativo para las empresas que abren cuentas, autorizan pagos o verifican clientes en línea. El 48.3% regional, la concentración de alertas en los principales centros económicos de México y el caso de un perfil vinculado con 949 identidades muestran que la presión se concentra donde la actividad digital depende de la verificación remota. Para los bancos, las fintechs y las plataformas, el reto está en conectar señales de fraude entre procesos y organizaciones para identificar patrones repetidos antes de que el mismo actor vuelva a operar.