De los mil 500 colegiados, solo 500 agremiados están activos y, de estos, entre el 30 y 40 por ciento ha podido reactivar su actividad
El 60 por ciento de los agremiados al
Colegio de Arquitectos del estado de Querétaro no ha reactivado sus actividades por la
falta de solvencia económica de sus clientes, quienes, en su mayoría, tienen parada la obra, señaló
Isabel Fonseca Zamorano, presidenta del organismo en mención.
Detalló que
de los mil 500 colegiados, solo 500 agremiados están activos y, de estos, entre el 30 y 40 por ciento son quienes han podido reactivar su actividad.
“Tenemos mil 500 arquitectos colegiados, pero solo 500 tienen sus derechos vigentes y, de estos, solo entre un 30 y 40 por ciento ha podido regresar a la obra”.
Destacó que el cinco por ciento, es decir,
25 arquitectos, se dedica a la obra pública, mientras que el resto sí realiza proyectos de construcción y obras en fraccionamientos y desarrollos de vivienda.
Adelantó que el próximo miércoles se reunirá con
Marco Antonio Del Prete Tercero, titular de la
Secretaría de Desarrollo Sustentable (Sedesu) en la entidad, quien le propondrá cómo reactivar la economía y sobre todo al sector.
“La reunión que tendremos este miércoles con Del Prete es una plática que ellos están manejando de regreso a la normalidad y de las ideas que él tiene para agilizar el movimiento económico aquí en el estado; nosotros tomaremos de ahí la parte que nos corresponde como arquitectos y veremos en qué podemos ayudar, porque es parte de la responsabilidad que tenemos como colegio y como arquitectos, porque esto no solo es de pedir, sino también de aportar al estado”.
Destacó que entre
las aportaciones que está haciendo el colegio está ayudar a cada uno de los arquitectos a diseñar su protocolo de seguridad e higiene para evitar contagios de Covid-19.
“Este es un trabajo de equipo; es necesario que pongamos de nuestra parte para poder salir adelante (…) tenemos que reeducar a la gente, platicar con ellos y crearles conciencia, sobre todo para que no se junten todos al mismo tiempo a la hora de comer, que se laven las manos y que en el transporte, en lugar de llevar a 10 en una camioneta, vayan solo cinco”.