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A las afueras del Congreso del Estado de Querétaro, integrantes de la asociación civil Toda Vida Vale exigieron que la 61 Legislatura declare el 25 de marzo como el Día Estatal de la Vida
Integrantes de la asociación civil Toda Vida Vale se manifestaron en la sede del Congreso de Querétaro para exigir la aprobación de la declaratoria del 25 de marzo como Día Estatal de la Vida y que avance la iniciativa presentada previamente por diputadas y diputados del Partido Acción Nacional.
Durante la protesta, el colectivo planteó que la propuesta no debe centrarse únicamente en el debate sobre el aborto, sino ampliarse a una agenda de dignidad humana que incluya a distintos sectores vulnerables.
“Queremos que se vote en favor del Día de la Vida y que sea un espacio para promover políticas públicas que representen a la ciudadanía. No es solo para el no nacido o la mujer, es para todos y para todas”, señaló Maviela León, representante de la organización.
Explicó que la iniciativa busca visibilizar problemáticas como enfermedades, violencia, pobreza y abandono, así como generar presión social para impulsar acciones institucionales en favor de estos grupos.
Las manifestantes, acompañadas de música de banda, indicaron que la propuesta contempla que la conmemoración tenga carácter festivo y contribuya a fortalecer el tejido social, además de abrir la posibilidad de generar actividad económica en el estado.
Maviela León afirmó que el proyecto cuenta con el respaldo de al menos 20 asociaciones civiles y que buscan sumar a más organizaciones para ampliar su alcance.
Cabe mencionar que este pronunciamiento ocurre luego de que el grupo legislativo del PAN presentó el pasado 26 de enero una iniciativa para declarar el 25 de marzo como Día de la Vida en Querétaro.
En su momento, la diputada Juliana Hernández Quintanar señaló que el objetivo es generar un espacio de reflexión y promoción de políticas públicas que reconozcan el valor de la vida humana en todas sus etapas.
De acuerdo con la legisladora, la propuesta no busca imponer posturas ideológicas, sino visibilizar un principio considerado universal: la dignidad inherente de todas las personas.