En este artículo
La activista y defensora del caso de Athos y Tango, Mónica Huerta, dijo que, en Querétaro, la legislación y acciones para garantizar el respeto de los derechos de los animales todavía no se materializan y se han quedado en el discurso
Mónica Huerta Muñoz, activista, abogada y defensora del caso de Athos y Tango, expuso que, en Querétaro, la legislación y acciones para garantizar el respeto de los derechos de los animales todavía no se materializan y se han quedado en el discurso por parte de las y los funcionarios públicos.
“Hay un discurso muy pronunciado sobre la importancia, la preponderancia que le quieren dar al tema de bienestar animal, pero solamente es eso, un discurso”, dijo.
Tras el caso de agresión, en la delegación de Santa Rosa Jáuregui, a un can que fue arrastrado por una camioneta y murió, por el que el gobierno municipal de Querétaro interpuso una denuncia por el delito de crueldad animal ante la Fiscalía del General del Estado, la activista refirió que espera que exista una “sanción real”, ya que generalmente las y los responsables logran llegar a un acuerdo.
“Ojalá se dé seguimiento a este caso para saber en qué tipo de sanción va a quedar, y seguramente será en algún acuerdo, en alguna suspensión condicional o en una falta de elementos. No creo que tengamos una sanción real o ejemplar para que este tipo de casos no se vuelvan a repetir. La verdad es que lo dudo muchísimo, espero que así sea, no quiero perder la esperanza en que se aplique lo que realmente tenemos en una ley, porque sí tenemos cómo castigar, pero, pues, me parece que al día de hoy no tenemos a ninguna persona por tema de maltrato animal internada en el Cereso”, señaló.
Acerca del abandono, indicó que es un tema que debe regularse a través de la vía administrativa y que los microchips que el gobierno municipal de Querétaro a través de la Secretaría de Bienestar Animal coloca a perros y gatos, debería abonar a identificar y localizar a las y los responsables del cuidado de los animales.
“Me parece que habían hablado incluso de hacer como un padrón o como un registro de animalitos precisamente para controlar el tema del abandono y tampoco ha llegado a materializarse, se quedó como una expectativa y como una petición en las mesas de trabajo”, agregó.