Desde que asumió el cargo el 1 de diciembre de 2018, el mandatario federal
se comprometió a vender el avión por considerarlo demasiado lujoso, pues se enorgullece de su
austeridad, vuela en aviones comerciales y ha efectuado un solo viaje al exterior.
Sin embargo, el miércoles
reconoció la dificultad para vender el jet porque es demasiado especializado y hecho a la medida.
Aunque ya en ocasiones anteriores había anunciado en forma entusiasta haber recibido
propuestas por el avión, el miércoles señaló que
“no hemos podido venderlo” porque
“lo hicieron por pedido especial”.
La aeronave fue adquirida en
200 millones de dólares y lo utilizó el anterior presidente,
Enrique Peña Nieto. Ha sido difícil venderlo porque está configurado para transportar a sólo 80 personas y tiene una
suite presidencial completa con baño privado. Según expertos,
sería costoso convertir la aeronave en un jet de pasajeros ordinario con capacidad para 300 pasajeros.
El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo el año pasado que el gobierno había recibido una propuesta de 120 millones de dólares en efectivo y
equipo médico a cambio del avión. No explicó después qué sucedió con esa oferta.