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La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la detención de Fernando Farías Laguna en Argentina no debe escalar a un conflicto político
La presidenta Claudia Sheinbaum fijó postura este martes 28 de abril sobre el caso del contralmirante mexicano Fernando Farías Laguna, detenido en Argentina, y llamó a evitar que el tema se convierta en un conflicto político entre ambos países.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que el gobierno mexicano mantiene comunicación con autoridades argentinas para resolver el caso por la vía institucional, priorizando la cooperación y el respeto diplomático.
“Esperamos que no se convierta en un tema político”, expresó Sheinbaum al referirse a la detención del exmando naval en Buenos Aires, quien es investigado por su presunta participación en una red de huachicol fiscal y delitos relacionados con contrabando de combustible.
Sheinbaum explicó que el objetivo principal del gobierno mexicano es lograr su deportación inmediata, ya que el excontralmirante habría ingresado a Argentina utilizando documentación falsa. En ese sentido, detalló que ya se realizan gestiones conjuntas entre la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para agilizar el proceso.
“Se están haciendo todas las gestiones necesarias con el Gobierno de Argentina… para ver si puede haber deportación”, señaló la presidenta, al enfatizar que esta vía sería más rápida que un proceso formal de extradición.
No obstante, la mandataria dejó claro que, en caso de no concretarse la deportación, México recurrirá a los mecanismos legales internacionales para solicitar la extradición del acusado.
El trasfondo del caso está vinculado a investigaciones sobre redes de tráfico ilegal de hidrocarburos, conocidas como huachicol fiscal, una de las actividades ilícitas más lucrativas en el país. Según reportes, Farías Laguna habría tenido un papel relevante en estas operaciones, lo que motivó su búsqueda internacional.
En este contexto, Sheinbaum también fue cuestionada sobre la posibilidad de que el caso sea utilizado políticamente en Argentina, particularmente en medio de tensiones ideológicas entre gobiernos. La presidenta evitó confrontaciones directas, pero reiteró que México apuesta por una solución técnica y jurídica, no política.
El excontralmirante mexicano, de 47 años, fue detenido el pasado 23 de abril en Buenos Aires, en el barrio de Palermo, luego de haber ingresado a Argentina el 1 de abril con una identidad falsa, usando supuestamente un pasaporte guatemalteco, según informó el Ministerio de Seguridad Nacional argentino.