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En la noche más esperada de Hollywood, la cinta de Paul Thomas Anderson "Una batalla tras otra" logró ganar seis estatuillas, entre ellas Mejor Película y Mejor Dirección
"Una batalla tras otra", la película de Paul Thomas Anderson, se coronó este domingo como la más galardonada de la 98 edición de los Óscar, con seis premios, entre ellos el de mejor película y mejor dirección.
La comedia dramática también se llevó los apartados de mejor guión adaptado, escrito por Anderson, mejor actor secundario (Sean Penn), mejor edición y mejor casting, una categoría que este fue el primer año que se entregó.
La cinta sigue la historia de Bob Ferguson, interpretado por Leonardo DiCaprio, un antiguo revolucionario de izquierdas que tendrá que salvar a su hija de las garras de un supremacista blanco (Penn).
La película era la segunda con más nominaciones (13) en esta edición de los Óscar, por detrás de "Sinners", que obtuvo el mayor número con 16, pero que se quedo con solo cuatro premios, a mejor actor (Michael B. Jordan), guion original, fotografía (Autumn Durald, la primera mujer en hacerse con este galardón) y banda sonora.
Con tres se quedó el "Frankenstein" de Guillermo del Toro: diseño de vestuario, maquillaje y peluquería y diseño de producción, y con dos el fenómeno de animación del año, "K-Pop Demon Hunters", que se llevó los de mejor cinta de animación y mejor canción, para "Golden".
One Oscar after another. Congratulations to ONE BATTLE AFTER ANOTHER, this year’s Best Picture winner! #Oscars pic.twitter.com/jhr5ejoHv2
— The Academy (@TheAcademy) March 16, 2026
La irlandesa Jessie Buckley cumplió los pronóstico y ganó el Óscar a mejor actriz por su interpretación de Agnes, la mujer de Shakespeare en "Hamnet", de Chloe Zhao. Mientras que Amy Madigan dio la sorpresa al ganar el premio secundario por "Weapons".
Y en el apartado internacional, la noruega "Sentimental Value", del noruego Joachim Trier, venció a la española "Sirat" y a la brasileña "O Agente Secreto".
Pero el gran vencedor de la noche fue Anderson y su comedia dramática que lidia con la inmigración, un tema muy actual en Estados Unidos, y con el supremacismo blanco.
El director ha descrito el filme como "una exploración" de la familia, la paternidad y la lucha de un padre soltero por darlo todo por su hija.
En su discurso de aceptación a mejor guión adaptado, Anderson dedicó la victoria a sus hijos, afirmando que escribió la película como una disculpa hacia ellos por "el desastre" dejado por las generaciones anteriores.