Finanzas antiestrés: gestionar el dinero para calmar los nervios

La inflación, el encarecimiento de la vivienda, el aumento del costo de la vida, la incertidumbre económica y el temor a que el dinero no alcance, se han convertido en una de las principales fuentes de estrés y ansiedad para muchas personas

¿Qué significa realmente tener tranquilidad financiera en un mundo lleno de incertidumbre? ¿Estar tranquilo a nivel económico depende de ganar más dinero o de aprender a gestionarlo mejor? ¿Es posible sentirse seguro económicamente incluso en tiempos de volatilidad? ¿Qué podemos hacer para vivir sin la preocupación de “no llegar a fin de mes”...? 

En un contexto marcado por la imposibilidad de saber hacia dónde se encamina la economía mundial o de tener un horizonte previsible para nuestra situación económica personal, la tranquilidad financiera se ha convertido en una de las mayores aspiraciones de los ciudadanos, y la dificultad para alcanzarla, en una de las mayores fuentes de estrés y ansiedad.

Para “tranquilizarnos” a nivel financiero y tomar las decisiones adecuadas en esa dirección, necesitamos construir una relación saludable con el dinero, adoptar unos hábitos que mejoren nuestra situación de manera progresiva, y erradicar de nuestra mentalidad una serie de errores y mitos sobre la riqueza que en la práctica nos impiden avanzar, explica el inversor Juan Vidal.

Una de las creencias erróneas que más nos desvían del camino hacia la prosperidad y que debemos descartar, consiste en asumir que nuestra tranquilidad financiera depende exclusivamente de ganar más, asegura este especialista en una entrevista con EFE.

Vidal comenzó a invertir en Bolsa a los 22 años, sin estudios financieros ni un plan claro y, tras aprender del error de “desinvertir de lo que funciona (una cartera a largo plazo) y apostar por lo que brilla (la compraventa de activos financieros a corto plazo), y después formarse en Estados Unidos, creó el método de inversiones Aristócrata, que hoy aplica y enseña.

Objetivos claros

“La tranquilidad financiera no es un número en una cuenta bancaria. Es un estado mental que se consigue cuando tus decisiones con el dinero dejan de estar guiadas por el miedo y la intuición y empiezan a estar guiadas por el conocimiento y acciones concretas”, explica Vidal.

Este especialista lo define como “tener claridad: saber qué es lo que quieres conseguir, cuánto tienes, cuánto quieres y cuándo lo quieres”.

“Esta claridad es el primer paso. Al conseguirla, ya estarás mucho más adelantado que la mayoría”, afirma.

Para Vidal, el segundo paso hacia la tranquilidad financiera consiste en “adquirir el conocimiento necesario para ver qué puedes conseguir realmente, para después entrar en acción”.

“La incertidumbre exterior no desaparece, eso es imposible. Los mercados suben y bajan, la inflación aprieta, los gobiernos cambian”, enfatiza.

“Pero cuando tienes claros tus objetivos y sabes cómo funciona el dinero, la incertidumbre exterior deja de importarte y empiezas a saber cómo sortearla, y a ver también cómo va creciendo tu dinero. La tranquilidad llega cuando tú llevas el timón”, destaca.

Gestión razonada

Muchas personas asocian la seguridad económica con tener unos ingresos elevados, pero Vidal está en desacuerdo con esa idea, y señala que “para nada es así”.

La creencia de que para estar más tranquilo hay que ganar más “es el mito más extendido y, sin embargo, el más erróneo que existe”, asegura.

Vidal ha visto “personas ganando 10 mil euros (unos 11 mil 550 dólares estadounidenses) al mes, pero completamente ahogadas económicamente, mientras que otras dormían tranquilas teniendo un sueldo de mil 800 euros (unos 2 mil 100 dólares USA)”, según explica a EFE.

“La clave no está en la cantidad de dinero que ingresas, sino en lo que haces con ello”, enfatiza.

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Errores frecuentes

Por otra parte, Vidal describe tres errores que observa constantemente en quienes aspiran a alcanzar la estabilidad financiera, y que terminan por sabotear esa aspiración.

“El primer fallo es no tener un fondo de emergencia, a raíz de lo cual muchas personas viven al límite (gastando todo lo que ingresan) cada mes y cualquier imprevisto que les surja se convierte en una crisis”, de acuerdo con este especialista.

Para Vidal, “el segundo error es confundir consumo con inversión”, poniendo como ejemplo que “comprarse un coche nuevo no es invertir, sino gastar”.

“Hay que entender esa diferencia antes de hablar de la Bolsa o de cualquier inversión o iniciativa financiera”, enfatiza.

La tercera equivocación que se comete con frecuencia y quizás la más profunda, según este inversor, consiste en “delegar completamente las decisiones financieras en otras personas sin entender nada de este tema”.

“Fiar tu futuro a un banco o a alguien que no conoces, sin tener criterio propio acerca de las finanzas, es la receta perfecta para llevarte sorpresas desagradables”, advierte.

Formación financiera

Vidal enfatiza que tener una buena educación financiera influye de forma radical y casi inmediata en la reducción del estrés y la ansiedad relacionados con el dinero. 

“La ansiedad financiera proviene casi siempre del desconocimiento, y no de la incertidumbre de desconocer qué pasará en el mundo”, añade.

“Cuando empiezas a formarte en temas de economía y finanzas, a entender cómo funciona la inflación, qué es un activo, cómo proteger tus ahorros y cómo hacerlos crecer, esa niebla mental e inquietud se disipan”, argumenta.

Cuando tienes una formación, “los problemas no desaparecen, pero dejas de adoptar el papel de víctima de las circunstancias y haces algo con lo que acontece, porque tienes recursos para afrontarlo”, explica.

En su experiencia con miles de alumnos, que han seguido sus cursos de inversión, Vidal ha comprobado que el cambio emocional llega incluso antes que el cambio económico, según apunta. “Primero se gana confianza, luego llegan los resultados”, destaca.

Hábitos rentables

Respecto de aquellos hábitos o decisiones que ayudan a construir una tranquilidad financiera a largo plazo, Vidal señala que “lo primero es ‘limpiar la deuda mala”, eliminando el endeudamiento proveniente de gastos de consumo, y evitándolo en la medida de lo posible.

El segundo hábito que Vidal recomienda adoptar es “ahorrar antes de gastar, y no al revés”.

Su tercera recomendación es “formarse con las personas adecuadas, siendo selectivo, ya que existen muchísimas formaciones y muchas de ellas tienen a su vez mucha ‘letra pequeña’ (condiciones o cláusulas ocultas)”.

En ese sentido, advierte que, en el ámbito formativo, a menudo se encuentra con estafas, en que muchas personas caen por desconocimiento. 

Por último, Vidal aconseja empezar a invertir, aunque sea poco, lo antes que se pueda, ya que “en los mercados el tiempo es el activo más valioso que existe y la mayoría de la gente lo desperdicia esperando el momento perfecto, que nunca llega”.

“La tranquilidad financiera se construye con hábitos pequeños y consistentes, no con golpes de suerte”, concluye este especialista en inversiones.

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AE