El Frente Nacional de Resistencia reconoció fuertes bajas en combates durante el fin de semana y pidió un alto el fuego
Los talibanes aseguraron que controlan todo
Afganistán, al afirmar que capturaron el valle de
Panjshir, donde el jefe de la resistencia local Ahmad Masud llamó a
"levantarse" contra el nuevo régimen.
Tras su fulminante victoria sobre las tropas gubernamentales en agosto y la retirada de
Estados Unidos hace una semana tras 20 años de guerra, los talibanes buscaban sofocar la resistencia atrincherada en el montañoso valle del
Panshir, cercano a Kabul.
"Con esta victoria, nuestro país salió por completo de la ciénaga de la guerra. La gente vivirá ahora en libertad, paz y prosperidad", afirmó el principal portavoz del movimiento islamita, Zabihullah Mujahid, en un comunicado.
En una rueda de prensa posterior en
Kabul, el vocero advirtió ante nuevos intentos de insurgencia y llamó a los antiguos efectivos de las fuerzas armadas a integrarse en las tropas de su régimen.
"El Emirato Islámico es muy sensible ante las insurgencias. Cualquiera que intente iniciar una insurgencia será atacado con firmeza. No permitiremos otra", advirtió.
Tras la caída de Kabul el 15 de agosto, las fuerzas contrarias a las nuevas autoridades formaron en el valle de Panjshir el
Frente Nacional de Resistencia (FNR).
Lo componían milicianos locales leales a
Ahmad Masud, hijo del famoso comandante
Ahmed Shá Masud que se enfrentó a los soviéticos y los talibanes, y remanentes del derrotado ejército afgano.