Ah, qué falta de oficio

Todos los días surgen rumores, pitazos, indicios que se pueden convertir en noticia o terminan siendo bulos o puros chismes. Para eso sirve el periodismo profesional, para confirmar, documentar, verificar estos rumores y determinar su autenticidad.

El viernes 3 de julio, un medio deportivo comenzó el famoso “run-run” afirmando con absoluta confianza que el partido entre las selecciones de México e Inglaterra se jugaría a las 12:00 horas y no a las 18:00 horas como estaba programado.

Un comentarista deportivo publicó en sus perfiles sociodigitales que la FIFA había confirmado el cambio de horario y de inmediato vinieron las carretadas de notas y publicaciones.

En los muchos chats de WhatsApp mis colegas daban por hecho el cambio.

En la redacción del medio donde trabajo comenzaron los mensajes, los comentarios, las llamadas, el “verifica”… el “ya está confirmado”… el “todos lo traen”.

Yo solo hice un comentario a manera de pregunta: ¿Ya vieron el sitio oficial de la FIFA? Porque es la fuente oficial.

Y esto es periodismo elemental. En este caso era obligatorio ir a la fuente oficial para confirmar.

Es atender a este principio básico del periodismo profesional que reza: “Si tu mamá te dice que te quiere, compruébalo”.

Pero no, medios y periodistas se fueron por la fácil, por el chisme, por el absurdo de “si lo traen estos, nosotros también” y nadie hizo el mínimo ejercicio de “reportear”.

Y mientras medios y periodistas hacían el ridículo, la FIFA guardó silencio. No respondió al escándalo ni modificó el calendario de juegos en su página oficial ni emitió un solo comunicado.

Ya luego supimos que fue una ocurrencia del gobierno mexicano, en aras de reconocer su incapacidad para contener a la afición mexicana en sus incontrolables festejos.

¿En serio las autoridades mexicanas pensaron que podrían modificar un calendario mundialista armado con meses de antelación? ¿De verdad el gobierno mexicano pensó que su petición cambiaría el horario de un partido sin importar los millones de dólares contratados por derechos de transmisión y los millones de dólares contratados por concepto de publicidad en ese horario?

¿Y medios y periodistas se compraron el bulo?

Eso es ser inocente y demostrar falta de oficio, falta de lo más elemental del periodismo: verificar y confirmar.

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*Periodista, autor del “Manual de Autoprotección para Periodistas” y de la “Guía de buenas prácticas para la cobertura informativa sobre violencia”. Integrante del Consejo Consultivo del Mecanismo de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación. Conduce el programa “Expedientes MN”, que se transmite los viernes a las 18:10 h, por la cadena de Meganoticias.

Las trampas de la falsedad