"La aprobación de una eventual reforma a las leyes electorales podría trastocar profundamente el sistema electoral que México ha construido y perfeccionado durante más de tres décadas", advirtieron consejeras y consejeros del INE previo a la discusión del "Plan B" de la reforma electoral
El
Instituto Nacional Electoral (INE) manifestó su preocupación sobre el contenido del llamado
"Plan B" de la
reforma electoral cuya discusión y votación se prevé este miércoles en el
Senado de la República, toda vez que, aseguraron, al organismo no se le pidió información, diagnósticos u opinión técnica.
En el
pronunciamiento -
emitido este miércoles- las consejeras y consejeros advirtieron
deficiencias que ponen en peligro la realización de los
procesos electorales.
"El artículo 41 constitucional establece que la renovación de los poderes Legislativo y Ejecutivo se realizará mediante elecciones libres, auténticas y periódicas, y que la función electoral, depositada en el INE y los Organismos Públicos Locales Electorales, se rige por los principios de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad; condiciones que se han garantizado, sin excepción, en 330 procesos electorales federales y locales organizados de 2014 a la fecha", se lee en el documento.
"Esto ha sido posible gracias a la autonomía constitucional del INE y a su estructura orgánica: un Servicio Profesional Electoral Nacional (SPEN) de excelencia; una estructura desconcentrada permanente en las 32 entidades y los 300 distritos y una Junta General Ejecutiva con direcciones especializadas en sus respectivas atribuciones".
En ese sentido, los funcionarios electorales puntualizaron una serie de razones por las que consideran que l
a reforma produciría un efecto regresivo,
contrario al principio de progresividad de los derechos reconocidos constitucionalmente, y puede generar incertidumbre en torno a las reglas de la contienda electoral.
Por lo anterior,
hicieron un llamado a los legisladores a analizar con profundidad los impactos de los cambios propuestos y establecer mecanismos para que el INE abone información técnica y pueda colaborar para una eventual reforma electoral.
"De ser el caso, el INE recurrirá a todas las instancias y todas las vías jurídicas que la Constitución brinda para salvaguardar la autonomía y profesionalismo del INE y para seguir garantizando elecciones libres y auténticas como lo mandata la Constitución”.
Añadió que los consejeros electorales serán empáticos con acciones que trabajadores del INE puedan emprender, por su cuenta, en favor de sus derechos laborales.