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Salvador Rangel Mendoza, obispo emérito de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, aseguró que ha sufrido “revictimización” como consecuencia de la “desinformación” sobre su desaparición
Tras la polémica generada por su desaparición ocurrida la semana pasada, el obispo emérito de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, confirmó que no presentará denuncia alguna por los hechos registrados en la ciudad de Cuernavaca. “En ejercicio de mis derechos constitucionales, no presentaré ninguna denuncia contra las personas que tanto mal me han hecho. Y pido a los medios de comunicación me comprendan y respeten mi decisión encaminada al bien de mi seguridad e integridad física y moral”, dio a conocer en un comunicado. En el documento difundido por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), afirmó que tras haberlo consultado con sus seres queridos, “tanto del clero como laicos”, ha perdonado “a todas las personas que me han hecho daño por los hechos de los que he sido víctima”. Además, el prelado católico aseguró que ha sufrido revictimización como consecuencia de lo que calificó como “desinformación”. “Agradezco infinitamente a todas las autoridades, tanto legales como eclesiásticas, que han colaborado en este caso, y de manera muy especial al maestro Luis Gasca, quien ha sido mi abogado”, puntualizó.Mensaje a todo el pueblo de Dios de Monseñor Salvador Rangel Mendoza, Obispo Emérito de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa. pic.twitter.com/IoAF4k2xY2
— CEM (@IglesiaMexico) May 8, 2024