En este artículo
Shakira se sinceró sobre su separación de Gerard Piqué, su proceso emocional y las estrictas decisiones que ha tomado para criar a sus hijos
La historia entre Shakira y Gerard Piqué marcó a una generación, pero su ruptura en 2022 también dio paso a una de las etapas más complejas en la vida de la artista colombiana.
Hoy, años después, la cantante habla abiertamente sobre ese proceso, su reconstrucción emocional y el papel fundamental que han tenido sus hijos en su vida.
En una reciente entrevista para el estreno de "Al cielo con ella", la colombiana no dudó en describir el impacto de la separación con una frase contundente: se “rompió en mil pedazos”, una imagen que resume el dolor que atravesó tras el fin de una relación de más de una década.
“Lo que hago es contarme a mí misma. A través de mis canciones, contar mi verdad. Mucha gente sabe que me rompí, me rompí en mil pedazos, como nos pasa a muchas en algún momento de la vida. Me reconstruí a mí misma pieza por pieza”.
Sin embargo, lejos de quedarse en ese punto, la artista también dejó claro que ese momento marcó un antes y un después en su vida.
“A partir de ahí yo creo que emprendí un viaje hacia mí misma. Busqué las herramientas dentro de mí misma. Mi papá siempre me dijo 'todo lo que necesitas está dentro de ti', recordó.
"En ese viaje a las profundidades de mí misma, ahí encontré a través de mi música mi propia fuerza. La fuerza de la loba, de la mujer que tiene ese poder. No solo caerse y preguntarse por qué me pasa esto. Ya me hice esas preguntas, es hora de levantarme".
Shakira en #AlCieloConElla (Entrevista completa): pic.twitter.com/Kd6n3q2bLl
— shakira charts (@ShakOnChart) April 7, 2026
Para Shakira, la música fue clave en su proceso de sanación. A través de sus canciones, la intérprete logró canalizar emociones como la tristeza, la frustración y la desilusión, transformándolas en un discurso de empoderamiento que ha conectado con millones de personas alrededor del mundo.
Este proceso no solo ha sido artístico, sino profundamente personal. La cantante ha insistido en la importancia de reconstruirse desde adentro, entendiendo el dolor como parte de un camino hacia el crecimiento.
La prioridad: sus hijos
En medio de este proceso, Milan y Sasha -los hijos que tuvo con Piqué- se han convertido en el eje central de su vida. La artista ha sido enfática en que su rol como madre está por encima de cualquier otra faceta.
Tras la separación, Shakira se mudó con ellos a Miami, buscando un entorno más estable y alejado de la presión mediática que enfrentaba en España.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es su forma de educarlos, especialmente en lo relacionado con la tecnología y las redes sociales.
La cantante reveló que sus hijos no tienen teléfonos móviles y que su acceso a dispositivos es limitado y supervisado.
“No tienen teléfono, tienen un iPad muy controlado, que se los doy el sábado en la mañana. No tienen demasiado acceso a Internet”.
Incluso, ha tomado decisiones tajantes como prohibirles el uso de plataformas como YouTube, con el objetivo de protegerlos del impacto negativo de los contenidos digitales y la exposición mediática.
Para Shakira, esta crianza responde a una convicción clara: los niños deben crecer alejados del ruido de internet y construir su identidad fuera de la validación digital.
La artista también reflexionó sobre la importancia de la honestidad en la crianza. En entrevistas anteriores, ha señalado que los niños perciben más de lo que los adultos creen, por lo que considera fundamental hablar con ellos con transparencia sobre las situaciones familiares.
Este enfoque busca generar un entorno de confianza, donde sus hijos puedan entender los cambios en su vida sin sentirse confundidos o desprotegidos.
Asimismo, ha defendido su decisión de priorizar la maternidad en distintos momentos de su carrera, incluso cuando esto implicó renunciar a oportunidades profesionales.
Aunque la separación con Piqué sigue siendo un tema recurrente en la conversación pública, Shakira ha dejado claro que su historia no se define únicamente por ese episodio.
Hoy, la cantante proyecta una imagen de fortaleza, enfocada en su crecimiento personal, su carrera y, sobre todo, en la crianza de sus hijos.