Apps nutricionales: instrucciones de uso saludable

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Bien utilizadas, las aplicaciones especializadas pueden ser herramientas útiles para mejorar nuestros hábitos alimentarios, planificar mejor la dieta y comer de forma más consciente, señala una especialista en nutrición digital, que explica cómo utilizar estos sistemas con el mayor beneficio para la salud

En un mundo donde la información sobre salud y nutrición crece y fluye a un ritmo vertiginoso, es fácil sentirse abrumado por la cantidad de datos y consejos que podemos encontrar en Internet y los medios de comunicación digitales.

Sin embargo, según los especialistas, en este mismo y vasto ámbito digital, también pueden encontrarse herramientas tecnológicas que, bien elegidas, utilizadas y aprovechadas, pueden convertirse en valiosas aliadas de la alimentación saludable: las aplicaciones informáticas o apps nutricionales.

Apps y otras herramientas de Nutrición Digital (ND)

Estas aplicaciones forman parte de un concepto más amplio denominado Nutrición Digital (ND), que también abarca otras herramientas de acompañamiento y monitorización alimentaria, como plataformas en línea, dispositivos tecnológicos y sistemas complejos basados en Inteligencia Artificial (IA)

Son programas que funcionan en distintos soportes físicos (teléfonos móviles, tabletas electrónicas, ordenadores portátiles o de mesa) y en algunos casos interactúan con dispositivos equipados con sensores que se llevan sobre el cuerpo, como pulseras, brazaletes o relojes, y entregan al sistema de ND datos sobre la actividad corporal y constantes vitales del usuario.

Estos programas y sus soportes físicos “permiten registrar lo que comemos, cómo nos sentimos y qué síntomas experimentamos”, explican a EFE las doctoras Rosa María Nieto y Heldry González Torres, coautoras del libro “Nutrirse ConCiencia”.

En este libro se abordan aspectos esenciales de las apps de nutrición, desde las motivaciones más comunes que nos impulsan a utilizarlas, sus diseños, beneficios y limitaciones, hasta análisis y ejemplos de distintos tipos de herramientas y su adaptación a las distintas etapas y necesidades de la vida.

Aliados tecnológicos para personalizar la alimentación

En lo que se refiere a las apps en concreto, existen herramientas especializadas que puede ayudan a personalizar la alimentación, explica a EFE la doctora Rosa María Nieto, médico de familia y especialista en Medicina Familiar y Comunitaria.

La doctora Nieto destaca la utilidad de las apps especializadas diseñadas para acompañar y orientar al usuario, en ciertos momentos o etapas de la vida (infancia y adolescencia; embarazo y lactancia; senectud) o enfocadas en enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión o dolencias cardiovasculares).

Asimismo hay aplicaciones móviles que permiten aprender a planificar menús, organizar la compra, leer etiquetas y conocer el grado de procesamiento de un producto, y otras que adaptan recetas culinarias de otras culturas, acercando a los usuarios a distintas costumbres locales, según apunta.

Añade que algunas de estas herramientas digitales motivan al usuario a que consiga determinados objetivos e incluso le ayudan en la comunicación con profesionales de la salud.

Complementan, pero no sustituyen al profesional humano

La mayoría de las apps es de acceso gratuito y fácil, y recopila información muy sensible, como edad, peso, historial médico, áreas que no están suficientemente reguladas en algunos países, por lo que siempre conviene priorizar aquellas aplicaciones que provienen de organismos públicos, universidades o empresas con respaldo profesional, recomienda.

Se trata en todos los casos de herramientas que pueden utilizarse como complemento y no sustitución del asesoramiento y atención que prestan los profesionales humanos, concluye Nieto.

La ND, incluidas las apps, que son uno de sus componentes más populares, debe ser “una herramienta de acompañamiento sin sustituir la orientación médica o pedagógica”, coincide la doctora Heldry González Torres, especialista en Medicina Integral, doctora en Nutrición y Bromatología.

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Es importante tener en cuenta la edad del usuario

“La eficacia de estos sistemas depende de su uso consciente, de la supervisión profesional y de su integración con la educación emocional del usuario y sus hábitos cotidianos”, apunta.

La doctora González señala que para que un sistema de ND resulte beneficioso para la salud debe adecuarse a la edad de su usuario y las necesidades propias de su etapa vital.

Para la primera infancia (dos a seis años), esta especialista recomienda, siempre bajo supervisión de un adulto, la aplicación YouTube Kids, con videos educativos sobre frutas, verduras y cuidado del cuerpo; mientras que para la edad escolar (siete a 11) sugiere la plataforma educativa EducaTice, que enseña alimentación equilibrada mediante juegos y retos.

Para los adolescentes (12 a 18 años), González recomienda la aplicación MED4Youth App, que facilita a los jóvenes el aprendizaje sobre nutrición, alimentación y hábitos saludables, y le ofrece juegos, preguntas interactivas, recetas y contenido adaptado a la dieta mediterránea.

En la etapa adulta (19 a 59 años), “el principal objetivo de una herramienta de ND debe ser consolidar hábitos saludables sostenibles, prevenir enfermedades crónicas y mantener el equilibrio entre salud física, mental y emocional”, según esta especialista.

La doctora González también recomienda el uso de la app nutricional Lifesum, que ayuda al control integral de nutrición y hábitos.

Consejos para aprovechar las aplicaciones al máximo

Para sacarle el máximo provecho y beneficio a estas tecnologías es importante “personalizarlas desde el inicio, configurando el perfil de usuario (niño, adolescente o adulto) con datos reales y actualizados (edad, peso, talla, nivel de actividad física, hábitos alimentarios y antecedentes médicos) para que el sistema brinde recomendaciones nutricionales precisas y seguras”, destaca.

También recomienda a los usuarios que las utilicen de manera constante y con objetivos claros, estableciendo metas semanales o mensuales y revisando sus avances con ese sistema.

En el caso de los niños y adolescentes, cuando se utilizan de forma guiada, estas herramientas digitales pueden transformar la relación de los pequeños y jóvenes con la comida, fortaleciendo su salud física, mental y emocional, de acuerdo con González.

Añade que algunas apps incluyen funciones de ‘gamificación’ (puntos, insignias o retos saludables), que pueden utilizarse como herramienta de motivación y aprendizaje, no como competencia, y reforzar conductas saludables de forma lúdica y sostenida.

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