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La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la revisión del T-MEC avanza conforme a lo previsto; sin embargo, aclaró que el proceso no implica una renegociación del acuerdo comercial
Este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) avanza conforme a lo previsto y aclaró que el proceso no implica una renegociación del acuerdo comercial, sino únicamente una revisión programada, la cual se prevé cerrar durante el presente año.
La mandataria explicó que ya se concluyó el documento derivado de la consulta sobre el tratado comercial y adelantó que será presentado próximamente por el titular de la Secretaría de Economía. Indicó que aún se analiza la posibilidad de extender la vigencia del acuerdo por 16 años más, tema que será abordado una vez que se haga pública la consulta.
Precisó que los temas de seguridad forman parte de la agenda bilateral con Estados Unidos, mientras que el componente comercial también involucra a Canadá de manera trilateral. En ese contexto, destacó que México mantiene como prioridad la disminución de homicidios, delitos y violencia, al tiempo que aseguró que en el ámbito comercial el país “va bien”, pese a las condiciones actuales planteadas por el gobierno estadounidense.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de que México actúe como mediador directo entre Cuba y Estados Unidos, aseguró que cualquier intento de mediación depende exclusivamente de la voluntad de ambos países, pues comentó que se trata de naciones soberanas e independientes.
Sheinbaum sostuvo que la disposición de México para facilitar el diálogo no responde a una iniciativa personal, sino a la tradición histórica de la política exterior mexicana, sustentada en la Doctrina Estrada y en principios que, dijo, se remontan a gobiernos como el de Venustiano Carranza. Enfatizó que el país ha mantenido, a lo largo de su historia, una postura constante en favor de la soberanía de los pueblos y la solución pacífica de los conflictos.
Reiteró que México siempre estará dispuesto a apoyar el diálogo internacional cuando existan las condiciones, tanto en el ámbito público como en el privado, y subrayó que cualquier señal para avanzar en ese sentido debe provenir de las partes involucradas. “No es la presidenta, es México”, aseveró.
Con información de: El Economista