La creación en blanco y negro del famoso artista urbano presenta un niño de rodillas, que juega con una muñeca superheroína: una enfermera con capa, máscara y un delantal con una cruz roja. En la basura, cerca del niño, se ven los muñecos de Batman y Spiderman, abandonados.
La obra, titulada "Game Changer", mide cerca de un metro y se encuentra en un pasillo del hospital de Southampton.
"Gracias por todo lo que hacen. Espero que esto iluminará un poco el lugar, aunque sea en blanco y negro", escribió el artista en una nota dirigida al personal del establecimiento.