A pesar de las malas críticas, “El exorcista: creyentes” se posicionó en el primer lugar de la taquilla en su fin de semana de estreno, con 45 mdd a nivel mundial.
Sin el personaje de la niña
Regan MacNeil ni el
padre Karras,
“El exorcista” regresa 50 años después con una versión renovada que abarca desde un viaje a
Haití hasta rituales de vudú, y en el que el papel principal recae en dos jóvenes de distinta clase social que sufren posesiones demoniacas.
David Gordon Green, avezado cineasta en producciones derivadas de otras franquicias de terror com
o “Halloween”, dirige esta obra, titulada
“El exorcista: creyentes”, que llegó a la cartelera internacional este fin de semana.
La cinta relata la vida de Tanner (Leslie Odom Jr.) desde la muerte de su esposa embarazada 12 años antes en un terremoto en Haití.
De ese matrimonio nació
Katherine (Lidya Jewett), quien desaparece en un bosque junto a su amiga
Angela (Olivia O'Neill) y vuelve tres días después con un ente maligno dentro de ellas, hasta el punto de que sus familias se ven obligadas a buscar a la única persona viva que ha presenciado algo así antes:
Chris MacNeil.
A sus 90 años, la actriz estadounidense
Ellen Burstyn retoma el papel que la encumbró en la película original de
“El exorcista”, pero ahora bajo la batuta de Gordon Green, en vez de la del recientemente fallecido
William Friedkin.
La nueva película, producida por Blumhouse, es, en palabras de su propio director, una historia que
“se siente muy real” y con la que quisieron mantener algunas referencias a la primera parte
(hay guiños a Regan), pero
“actualizada con un tono contemporáneo”.
A pesar de las malas críticas,
“El exorcista: creyentes” se posicionó en el primer lugar de la taquilla en su fin de semana de estreno, con 45 mdd a nivel mundial.