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Los gobiernos de México, Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y España rechazaron cualquier intento de apropiación de la riqueza natural, petrolera y energética de Venezuela
Un día después de los bombardeos estadounidenses sobre la ciudad de Caracas y la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, los gobiernos de México, Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y España repudiaron la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela.
“Expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela, las cuales contravienen los principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza del uso de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrado en la Carta de las Naciones Unidas. Estas acciones constituyen un precedente sumamente peligroso para la paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil”, manifestaron los seis países en un comunicado conjunto.
Así mismo, enfatizaron que la crisis generada en la nación sudamericana debe resolverse únicamente por la vía pacífica, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias extranjeras y en apego al derecho internacional.
“Reafirmamos que solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática sostenible y respetuosa de la dignidad humana”, afirmaron.
Comunicado conjunto de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España frente a los hechos ocurridos en Venezuela: https://t.co/P9xbHI1lpG pic.twitter.com/AXq50WAMEK
— Cancillería Colombia (@CancilleriaCol) January 4, 2026
Los gobiernos de México, Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y España expresaron su preocupación ante cualquier intento de apropiación de los recursos naturales o estratégicos de Venezuela, lo cual, aseveraron, violentaría el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región latinoamericana.
“Reafirmamos el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz, construida sobre el respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la no intervención, y hacemos un llamado a la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad regional”, agregaron.
Además, hicieron un llamado al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, para que contribuya a una desescalada de las tensiones y la preservación de la paz regional.