En este artículo
De acuerdo con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, México ha registrado 14 mil 321 casos acumulados de gusano barrenador del ganado y 870 focos activos de la enfermedad
Catorce meses después del primer registro, México reporta 14 mil 321 casos acumulados de gusano barrenador del ganado (GBG) y 870 focos activos, al tiempo que autoridades aceleran la construcción de una planta de moscas estériles en el sur del país, en medio del cierre comercial con Estados Unidos que ya genera presiones inflacionarias, según especialistas.
De acuerdo con el monitor del regulador Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), entre el 20 de noviembre de 2024 y el 20 de enero de 2026, se contabilizaron 14 mil 321 casos acumulados, de los cuales solo 870 permanecen activos.
Chiapas lidera la lista con 5 mil 580 casos acumulados, seguido de Oaxaca (2 mil 294), Veracruz (2 mil 150), Yucatán (mil 623), Tabasco (mil 109), Campeche (706) y Quintana Roo (400).
Por especies, los bovinos sumaron más de 10 mil 106 casos acumulados, pero el GBG ya alcanzó a otras especies como perros, gatos, aves e incluso humanos, que ascienden a 105 casos por miasis.
En paralelo a la vigilancia, la Secretaría de Agricultura informó este jueves que la Planta Productora de Moscas Estériles en Metapa, Chiapas, registra un avance del 50 por ciento y se prevé su puesta en operación durante el primer semestre de 2026, como iniciativa conjunta con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
Con la infraestructura, Senasica contará con 100 millones de moscas estériles adicionales por semana, lo que duplicará los especímenes que actualmente se traen desde Panamá.
Juan Carlos Anaya, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), explicó en entrevista que hoy “la única planta” en operación que produce moscas estériles está en Panamá y se trasladan por avión.
Precisó que existen centros de dispersión en Tuxtla Gutiérrez y Tampico, con otro previsto en Aguascalientes, y estimó que la erradicación puede llevar “año y medio” o “dos años”, por lo que, en el corto plazo, el objetivo es contener la plaga para evitar su expansión hacia estados cercanos a la frontera.