En este artículo
La presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI, Abigail Arredondo, declaró que lo ocurrido en Venezuela debe leerse con seriedad y responsabilidad
La crisis profunda que vive Venezuela no es producto de la casualidad. Es el resultado de años de decisiones equivocadas, de la destrucción sistemática de las instituciones democráticas, del uso del miedo como herramienta de control y de la complicidad del poder con el crimen organizado. Hoy, el caso venezolano se ha convertido en una advertencia para toda América Latina, aseveró la presidenta estatal del PRI en Querétaro y diputada federal, Abigail Arredondo Ramos.
Para la legisladora, lo ocurrido en Venezuela debe leerse con seriedad y responsabilidad, porque, dijo, los regímenes autoritarios no nacen de un día para otro, se construyen paso a paso, aprovechándose de la división social, del debilitamiento institucional y del uso político de los programas sociales.
“En Venezuela, el autoritarismo llegó por la vía electoral, pero se consolidó anulando contrapesos, persiguiendo a la oposición, controlando a los órganos electorales y utilizando el miedo como forma de gobierno. Ese modelo es el que no podemos permitir que avance en México”, advirtió.
Asimismo, subrayó que las acusaciones internacionales contra el régimen de Nicolás Maduro por vínculos con el narcotráfico y el crimen organizado son una muestra de hasta dónde puede llegar un gobierno cuando pierde todo compromiso con su pueblo.
Y advirtió que México ha mostrado señales preocupantes: debilitamiento de instituciones, ataques constantes a la prensa, descalificación de la oposición, militarización de tareas civiles y una estrategia de seguridad que ha permitido que amplios territorios vivan bajo el control del crimen organizado.
“Los gobiernos de Morena han mostrado afinidad política y respaldo diplomático al régimen venezolano. Eso no es un asunto ideológico menor; es una señal de alerta. México no puede normalizar modelos que han llevado a otros países a la pobreza, al exilio masivo y al miedo permanente”, afirmó.