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Efraín Mendoza Zaragoza, académico de la UAQ y exconsejero electoral, aseguró que el INE ya ha absorbido paulatinamente las principales facultades y funciones de los OPLE
La permanencia de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE) como órganos autónomos carece de justificación, afirmó Efraín Mendoza Zaragoza, expresidente del Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ), al considerar que sus principales atribuciones han sido absorbidas gradualmente por el Instituto Nacional Electoral (INE).
Explicó que desde hace más de una década el diseño electoral ha concentrado competencias en el INE, particularmente en la organización de elecciones y la fiscalización de los recursos públicos y privados de los partidos políticos, funciones que anteriormente realizaban los institutos estatales.
“Buena parte de las atribuciones que tenía el instituto electoral local ya no las tiene y hoy las ejerce el INE”, señaló en entrevista para “Códigoqro”, en el contexto de las discusiones sobre la reforma electoral.
Sostuvo que, ante esta reconfiguración, los OPLE “no lograron defender su autonomía ni su vigencia como organismos permanentes”.
Como ejemplo, recordó que los consejeros electorales estatales dejaron de ser designados por las legislaturas locales y ahora son nombrados directamente por el INE, lo que, a su juicio, “confirma una absorción desde el propio diseño institucional”.
Mendoza Zaragoza consideró que el debate actual sobre la reforma electoral apunta a formalizar este proceso, no mediante la eliminación de funciones, sino a través de su integración definitiva a la estructura nacional.
En ese contexto, planteó que los OPLE deberían operar únicamente durante los periodos de proceso electoral.
De acuerdo con su propuesta, las estructuras distritales y municipales que se instalan cada tres años podrían incorporarse de manera temporal a las vocalías estatales y distritos federales del INE para organizar las elecciones locales y municipales. Con ello, aseguró, no se incrementaría el costo total de los comicios, ya que el gasto se integraría a la estructura nacional.