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El senador hizo un llamado a actuar con responsabilidad y cuidar al sistema democrático, al señalar que, si bien existen áreas donde se puede reducir el gasto público, el sistema electoral no debe ser una de ellas
El senador por Querétaro, Agustín Dorantes Lámbarri, advirtió que la reforma electoral que se plantea a nivel federal representa un riesgo para la democracia del país, al considerar que “algunas propuestas buscan debilitar los contrapesos y permitir que el partido en el poder se mantenga en el gobierno aun sin respaldo popular”.
En conferencia de prensa, el legislador hizo un llamado a senadores y diputados de otras fuerzas políticas a actuar con responsabilidad y cuidar el sistema democrático, al señalar que, si bien existen áreas donde se puede reducir el gasto público, el sistema electoral no debe ser una de ellas.
Afirmó que es posible garantizar la democracia sin ponerla en riesgo presupuestal.
Respecto a los plurinominales, sostuvo que cualquier representante popular debe llegar al cargo mediante el voto ciudadano, de forma directa o indirecta, y recordó que desde el inicio de la actual Legislatura ha propuesto mecanismos para evitar que las diputaciones plurinominales sean utilizadas como espacios para perfiles sin respaldo social.
El senador también expresó su preocupación por propuestas que, bajo el argumento de austeridad, buscan reducir la representación de la oposición, centralizar los órganos electorales y disminuir el financiamiento de los partidos políticos, particularmente de los minoritarios, lo que consideró una señal de autoritarismo.
Aseguró que el Partido Acción Nacional (PAN) está de acuerdo con mejorar y hacer más eficiente el sistema democrático, pero no con regresar a esquemas del pasado donde no existían contrapesos ni pluralidad política. Añadió que modificar las reglas electorales genera incertidumbre política y económica, que afecta a las familias del país.
Finalmente, Dorantes llamó a los partidos Verde Ecologista y del Trabajo a defender la democracia, al recordar que los derechos políticos han costado décadas de lucha ciudadana y no deben ponerse en riesgo por intereses de poder.